la incógnita de los duques
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Los príncipes Guillermo y Catalina, que esperan su primer bebé para la mitad del mes de julio, han decidido que no quieren conocer el sexo de su primer hijo con antelación y lo descubrirán en el momento de su nacimiento, según portavoces autorizados de la familia real británica. Se cierran así las especulaciones de que esperaban una hija, un rumor surgido a raíz de unas supuestas declaraciones de la princesa, que nunca pronunció.
El plan es que, si el parto no se adelanta, Catalina ingresará en el hospital St. Mary’s del distrito londinense de Paddington, donde ya nació Guillermo. Será asistida por el equipo de ginecólogos reales en una habitación privada del Ala Lindo, una planta para 17 clientes en un centro sanitario de propiedad pública, aunque la familia pagará todos los gastos.
Catalina y Guillermo vivirán posiblemente separados hasta el último momento del nacimiento, porque ella reside en la vivienda familiar de los Middleton, en Bucklebury, al oeste de Londres, y él está cumpliendo las últimas semanas de su destino como piloto de helicópteros de rescate en el norte de Gales. Si el parto es urgente, dará a luz en el Royal Berksire, de la ciudad de Reading
Los portavoces de palacio no ofrecerán información sobre las circunstancias médicas del nacimiento, aunque descartan la muy aireada idea de que será con inmersión en una piscina de partos. Sí se ha confirmado que Guillermo estará presente y que disfrutará de quince días de permiso por paternidad, para después reincorporarse al Ejército del Aire, en cuya unidad de salvamento permanecerá a la espera de una decisión sobre su próximo destino. El actual expira en setiembre.
La pareja se mudará en otoño a los apartamentos que han sido remodelados en el palacio de Kensignton, en el perímetro de los jardines del mismo nombre, que son contiguos al parque de Hyde, en el centro de la capital británica. Hasta ahora, su residencia en Londres ha sido el palacio de St. James, donde el príncipe de Gales tiene sus oficinas. Tendrán también a su disposición la casa que les regaló la reina Isabel II en su hacienda de Sandringham, al este de Inglaterra.
El nacimiento será anunciado en primer lugar a la reina y al primer ministro y después a los gobernadores generales de los 16 estados y territorios en los que la monarquía británica ocupa la jefatura de Estado. Luego, el trípode real, con ornamentación dorada, será llevado hasta la verja del palacio de Buckingham, para que el público pueda leer la noticia del nacimiento y el nombre de quien ocupará el tercer lugar en la línea de sucesión.
La primera foto se conocerá cuando Catalina y su marido abandonen el hospital y días más tarde recibirán a un grupo pequeño de cámaras en su residencia. El bautismo se celebrará en unas semanas. Y así culminará el teatro real por el nacimiento de Su Alteza Real ‘Su Nombre’, príncipe o princesa de Cambridge.