CANTO RODADO

a media asta

la democracia no es un juego en el que cada cuatro años toca ir a las urnas. es un ejercicio cotidiano. Se tiene que notar al respirar

León

Creado:

Actualizado:

En la película de A sesinato en el Orient Express el millonario norteamericano Samuel Rachett es asesinado de doce puñaladas. El inspector Poirot se pone al frente de la investigación. Concluye con dos hipótesis. Una: Un extraño se subió al tren y logró bajarse en una estación tras cometer el crimen. Dos: Los sospechosos que viajan en el tren son culpables.

El millonario era un farsante. En realidad se trataba de un fugitivo que había cometido varios crímenes. Así que Poirot dio a elegir sobre la versión que iban a contar a las autoridades. Tras optar por la primera, declaró: «Tengo el honor de retirarme del caso».

Asesinato en el Orient Exprés cumple 80 años, la novela de Agatha Christie, y 40 años la película de Albert Finney. En León hemos asistido esta semana a un crimen repugnante. Tres mujeres se confabularon para matar a tiros a Isabel Carrasco, la presidenta del PP y presidenta de la Diputación, además de concejala del Ayuntamiento de León.

Al conocer la noticia sentí que el suelo se abría bajo mis pies. Vértigo. La certeza de que la vida es un momento. Pensé en la mujer, en la hija, en su familia. Nadie merece un final tan abyecto. Nadie tiene derecho a arrebatar la vida a otra persona. El pequeño cuerpo de la mujer poderosa tendidodurante casi dos horas sobre la pasarela se me antojó una imagen humillante para quien tanto cuidó su imagen.

Indiferencia y control

Isabel Carrasco no era política de mi devoción. Confieso que no me gustaban sus formas. Ni tampoco muchas cosas de las que decía. Ni ese sentido de la propiedad que tenía de la institución pública. Pero si tuve que darle la razón en alguna ocasión, no lo dudé. Muchas veces pensé que ignorarla era la mejor forma de combatir su soberbia. No hay mejor desprecio que no hacer aprecio, decía mi padre.

Un día vino una amiga a León y se reencontró con un antiguo amigo que trabaja en la Diputación. Llegó a casa hablándome de una señora que tenía mucho poder y controlaba a los funcionarios en todo momento.

Democracia

Sí. Quizá había muchas cosas que no nos gustaban de Isabel Carrasco. Pero su muerte nos arrebata la posibilidad de combatir todo ello con las únicas herramientas que existen en democracia. Las urnas, la participación política y la participación ciudadana y la libertad de expresión.

Insultar, vejar, despreciar a una persona que no puede defenderse es, por encima de la responsabilidad penal, una bajeza moral. Pero la torpeza o insidia de unos pocos no se puede convertir en un patrón para recortar libertades a todo el mundo.

Armas por herramientas

Esta semana he leído y he oído cosas que no me han gustado nada sobre Isabel Carrasco. Pero tampoco me ha gustado oír a la presidenta del PP de Asturias, Mercedes Fernández, menospreciar a la candidata del PSOE a las europeas al decir: «Es el debate de un abogado del Estado contra una telefonista de Ferraz». Me ha ofendido como mujer y como ciudadana el candidato del PP al afirmar que al ser su contrincante una mujer no quiso mostrar la «superioridad intelectual» de ser hombre.

Cargando contenidos...

Es hora de cambiar armas por herramientas. Guerrear menos y construir más. Es hora de que la clase política empiece a dar ejemplo a la ciudadanía. Y para eso tienen que cambiar muchas cosas. No es el mejor camino intentar amordazar a la gente, ni mucho menos el meter miedo. La democracia no es un juego en el que cada cuatro años toca a ir a la masa a las urnas. La democracia es un ejercicio cotidiano. Se tiene que notar al respirar.