CANTO RODADO
el musín
hay que seguir limpiando el muladar, sólo aflora la punta y ni 300 jueces son capaces de retirar la inmundicia de los palacios
Parecía un musín. Y ahora le dispensan trato de Don Corleone. A lo que se puede llegar en tan sólo cinco meses como rey del Palacio de los Guzmanes. Hay que ver el mal fario que ha tenido Marcos Martínez. Otros llevan veinte, diez, cinco, quién sabe cuánto tiempo, ¿una eternidad? y como si tal cosa. Pero él, ciento cincuenta días de gracia y directo a la trena.
La justicia ha andado muy lista. Y rápida. Cosa rara. Ahora sí que puede decir el subdelegado del Gobierno que somos los números uno del Ave. No ha hecho falta esperar al 2015 para ver llegar la alta velocidad a León, ¿quién sabe cómo?, y a los túneles de Pajares. Los hay más rápidos.
En esto, la provincia, hundida en la miseria de las miserias, parece que ha tenido suerte. Toda la baraka que ha abandonado, como el desodorante, al liderés de la ribera del Bernesga. El presidente, irreductible, vocea agarrado a las rejas de Soto del Real, como si fueran las de los ventanales de la planta baja del Palacio de los Guzmanes, y se vindica cual rival de Mariano Rajoy o Esperanza Aguirre.
Sainete sólo para hombres
En el PP de León montan un sainete. Se rasgan las vestiduras y preparan un guirigay en la Diputación de padre y muy señor mío. Eduardo Fernández se perfila como un candidato de peso para resolver situaciones de crisis en el partido. La fórmula es sencilla: se mete un poco de cizaña y, hala, a esperar que el veneno haga efecto.
Ha puesto en cuarentena a los diputados. Por si hay más virus sueltos. Por si alguno huele mal. Por si... la abuela fuma. Con las diputadas no cuenta ni para el purgatorio.
Nadie sabía lo que se cocía en la Diputación y va un juez que busca cuentas en Suiza y encuentra al alcaldín de Cuadros entre los cabecillas de una trama de tráfico de influencias. La gente se asusta de ver salir a las ratas de las alcantarillas forradas con alfombras rojas. Es lo que hay. Con el Monopoly construimos una Comisionópolis.
La semana ha sido grandilocuente. Herrera dio un puñetazo en la mesa y todo. Rajoy pidió disculpas mientras Cospedal rompía todos los periódicos en los que aparecía retratada con Marcos Martínez en la intermunicipal del PP en Murcia. Todos a una, Fuenteovejuna, clamaron justicia contra los corruptos. Airearon contratos millonarios como quien tiende ropa recién lavada en la cuerda.
Caerán como moscas
Hay que seguir limpiando el muladar. La tarea es desagradable, pero gratificante. Es como quitarse esas moscas molestas que rondan por todas partes por las altas temperaturas de esta nueva estación bautizada como veroño. Son insistentes pero llegará un día en que se atontonen y entonces caerán. Como moscas. Unas pocas quedarán atrapadas, durante algún tiempo, en la tela de araña de la justicia.
Lo importante es expulsarlas de las urnas de cristal, porque la corrupción que aflora es la punta del iceberg. Y ni 300 jueces que ponga Rajoy a trabajar a destajo son capaces de limpiar todos los palacios enfangados. Tendrían que hacer acopio de mangueras de presión en lugar de firmar autos.
Ánimas bailarinas
La tarea es ardua. Hay que ir limpiando y construyendo. Sin miedo al frío. Salir de la zona de confort del amodorramiento social. A por las luchas cotidianas, más difíciles y con más recompensa. Son las luchas que empoderan. Ánimo a las ampas que no se resignan a la sopa de gusanos. Ánimo a las familias que exigen a Educación, señor Mateos, haga algo, los apoyos que se merecen sus hijos e hijas con necesidades educativas especiales. Ánimo. Que también es tiempo de ánimas bailarinas. En Gordoncillo se iban al baile después de los oficios de tinieblas.