Coleccionista de excusas

Qué buena profesión la de coleccionista de excusas. Porque hay excusas para todo. Para lo importante y para lo superfluo. Para los demás y para nosotros mismos. Para lo que sí y para lo que no.
¿De dónde sale tanta excusa? Dice el experto en liderazgo Robin Sharma que «las excusas son las mentiras que sus miedos le han vendido». Y ahí es cuando unos compramos y otros no. ¿O cuál cree usted que es la diferencia entre el que se pone excusas y el que se pone a dar pasos? La diferencia está en lo que cada uno hace con lo que le pasa. En si se decide a cambiar algo o sigue diciendo cosas como:
—«Yo es que no puedo, mira mi situación». Hay miles de ejemplos de personas normales y corrientes, como usted y como yo, que han hecho un cambio (de trabajo, de profesión o de lo que sea). Así que si otros han podido, usted también
—«Es que lo que yo quiero es imposible». ¿Cómo lo sabe? ¿Y si no lo fuera? Empiece por creer que es posible y lo será.
—«Ahora no es el momento». Quien dice eso nunca encontrará el momento. Porque el momento lo crea cada uno.
—«Es que para eso hay que tener mucha suerte». Los triunfadores asumen la responsabilidad de sus fracasos y de sus logros. El resto le echan la culpa a la suerte. Porque creer que lo que te pase depende de algo externo es comodísimo. Te dices eso a ti mismo y te sientas a esperar a que llegue, la suerte o lo que sea.
—«No depende de mí». Todo depende de usted. Tal vez no el cambio climático o la tasa de paro, pero las decisiones de su vida sí dependen de usted.
—«No sé lo que podría pasar». Eso seguro, porque no tiene una bola de cristal y porque la incertidumbre es precisamente eso: no saber lo que va a pasar. Pero es que si sale mal al menos lo habrá intentado y habrá aprendido algo que le servirá de experiencia para el futuro.
Lo peor de las excusas no son las excusas en sí, sino que hacen que uno no haga nada por cambiar, que no actúe. No fracasa, pero tampoco avanza. Así que si es usted excusista profesional le invito a que, por lo menos, se dé cuenta.