Lo que marca la diferencia
Hay quien piensa que lo más importante para conseguir sus objetivos es tener suerte o tener contactos. Y no, lo más importante es tener confianza. Eso es lo que marcará la diferencia.
Para ello es necesario empezar por reconocer qué es lo que hace que nuestra confianza se tambalee. Tal vez sea el miedo al fracaso, a las críticas o a no estar lo suficientemente capacitado. Todos tenemos algo que nos hace sentir inseguros y por ahí es por donde debemos comenzar. Aquí tiene algunas claves que pueden ayudarle:
Sea auténtico. Algo que mina la autoestima es creer que tenemos que tapar nuestros miedos e inseguridades para que otros no nos juzguen. Y es justamente al revés: hasta que no aceptas tu fragilidad no puedes conquistar tu fortaleza.
Trabaje su actitud mental. De usted depende que sea positiva y que mantenga la confianza aunque las cosas no le salgan a la primera.
Sea consecuente. Es decir, piense, haga y diga lo mismo. Y cumpla siempre con lo prometido. ¿O confiaría usted en alguien que no hace lo que dice? Pues eso mismo es lo que pasa cuando incumple sus compromisos, que traiciona su propia confianza.
Supere un reto cada día. Porque cada vez que siente miedo, pero igualmente se atreve, está diciendo que sí a su propio crecimiento personal.
Valore cada pequeño logro. Reconozca cada día lo que ha conseguido y tenga muy presentes sus puntos fuertes, sus habilidades y sus capacidades, especialmente cuando le flaqueen las fuerzas.
Cuídese. Porque lo que valora lo cuida, ¿o no? Su alimentación, tiempo de ocio, salud, ejercicio físico, ratos de desconexión… Todo eso debería ser sagrado para usted.
Elija de quien se rodea. Busque personas que le inspiren, que le motiven y que le animen a superar sus miedos.
Aprenda de los que están donde usted quiere estar. Si ellos lo han conseguido, usted también puede. ¡Pregúnteles cómo lo han hecho! No tiene que inventar la rueda si otro la ha inventado antes.
Recuerde que no se trata de que no haya obstáculos. Se trata de que el obstáculo no sea usted.