Lo que une León y Groenlandia
En los últimos años, la labor silenciosa de la Escuela de Minas de León y el Icamcyl han alumbrado un tractor económico que tiene en los minerales estratégicos y las tierras raras el exponente para el desarrollo de León

León se asienta sobre yacimientos que le pueden convertir en un epicentro estratégico para la innovación tecnológica y la minería de metales críticos. Desde proyectos europeos hasta permisos de exploración de tierras raras, la región combina patrimonio industrial, recursos naturales y ambición científica. De hecho hay numerosas investigaciones que tienen el propósito de posicionar el noroeste como una de las plazas fundamentales para la producción de tierras raras. Varios agentes llevan años trabajando para que la nueva minería, la que conlleva cadenas de valor más allá de la simple extracción del mineral, ponga la provincia como uno de los centros estratégicos de Europa.
Y es que la transición energética —vehículos eléctricos, energías renovables, almacenamiento de datos— depende de materiales tan estratégicos como escasos: tierras raras, cobalto, germanio, tantalio. Y en ese mapa continental emerge un actor inesperado desde el noroeste español, el Icamcyl que, con sede en León, se ha convertido en una referencia en Bruselas para diseñar la minería y la industria de materiales críticos del futuro. De hecho, adelantan que están a punto de presentar — con toda probabilidad en 2026— un proyecto cuyo epicentro estará en León para el impulso en Europa de la industria de la comunidad. En apenas dos años, esta fundación ha ayudado a movilizar casi 150 millones de euros en proyectos europeos y se ha convertido en un nodo que conecta empresas, universidades, administraciones y grandes consorcios internacionales. Su misión, según explica Santiago Cuesta, director general de la entidad, es lograr que Castilla y León no solo observe la revolución de la autonomía estratégica europea, sino que participe activamente en ella. Destaca que la Unión Europea importa más del 90% de los imanes permanentes necesarios para su industria tecnológica y de energías renovables. Y la mayor parte procede de Asia. Para compensar esta vulnerabilidad, Bruselas ha puesto en marcha el Critical Raw Materials Act (CRMA), un ambicioso marco que exige extraer, procesar, reciclar y certificar más materias primas dentro de Europa y que tiene a Icamcyl entre uno de sus agentes más avezados. La fundación participa en numerosos proyectos clave de este marco. Es el caso de ExpSkills-REM, que forma a técnicos y especialistas en toda la cadena de valor de los imanes de tierras raras, desde la extracción hasta el reciclaje, o Passenger, cuyo objetivo es desarrollar imanes permanentes sin tierras raras, «una de las apuestas tecnológicas más disruptivas para reducir la dependencia exterior», en opinión de Santiago Cuesta.
Pero, además, la organización, que tiene su sede en el Parque Tecnológico, también tiene la autoría de MaDiTraCe, que desarrolla sistemas de trazabilidad física y digital para demostrar el origen de metales como el cobalto, el litio o el tantalio y, sobre todo, C-Sink, un proyecto coordinado desde León que quiere sentar las bases del futuro mercado europeo de eliminación de CO2 y convertir residuos mineros en sumideros minerales de carbono.
«Es importante recalcar que al menos cuatro de los proyectos europeos tienen actividades de coordinación, ciencia, formación o transferencia realizadas físicamente en León. Las plantas piloto industriales están distribuidas por Europa, pero el hub intelectual y la puerta de entrada para las empresas de Castilla y León está aquí en nuestro territorio gracias a Icamcyl», asegura.
Una de las preguntas recurrentes en la provincia es si León alberga tierras raras u otros materiales estratégicos. La respuesta es compleja. Existen indicios documentados por organismos geológicos y empresas con permisos de investigación El Bierzo, con escombreras de wolframio y estaño que contienen subproductos críticos. También en La Cepeda y su entorno se estudian ocurrencias preliminares de elementos críticos, y en zonas del oeste leonés hay trabajos de prospección muy iniciales.
La mina de Penouta
De hecho, la única explotación operativa de tantalio-niobio en Europa está en Penouta (Orense), donde la fundación leonesa actúa como socio estratégico para integrar trazabilidad, circularidad y conexión con cadenas de valor europeas. Penouta tiene una importancia capital para Europa por el codiciado mineral que es capaz de producir, puesto que permitiría a la UE hablar de tú a tú a China y Estados Unidos. El coltán es la piedra filosofal del futuro, la sustancia imprescindible para los alquimistas de la era tecnológica y uno de los vehículos para sentarse a la mesa de los grandes. El problema es que los mayores yacimientos se encuentran en la República Democrática del Congo y su extracción conlleva la violación de los derechos humanos, la explotación infantil y la guerra. El mineral está detrás de la sangre derramada en África para fabricar los espejos mágicos de la nueva era, así que tener una fuente en un país democrático es casi un prodigio para la industria.
La mina de Penouta ha sido adquirida por una multinacional australiana, Energy Transition Minerals, que en poco más de un año comenzará el proceso de relaves en la explotación. «Nos consta que ETM está trabajando en un plan de explotación sostenible, cumpliendo escrupulosamente todas las normativas medioambientales y lanzando líneas innovadoras de minería del siglo XXI que asegurarán entre otras cosas el cumplimiento al nivel más alto de los estándares medioambientales, al tiempo que trabajarán en una generación de valor para nuestra región», subraya el director general de Icamcyl. De hecho, la fundación va a cooperar para atraer actividades europeas con este proyecto. «Podemos ayudarles en generar una visión integrativa de cadena de valor, ponerles en contacto con los actores europeos que están generando las herramientas de trazabilidad y certificación de materias primas críticas (proyecto Maditrace). Además, trataremos de generar un ecosistema de innovación conectado entre Galicia y León, como una pieza más del HUB en materias primas críticas del Noroeste de la Península Ibérica, que Icamcyl promueve en cooperación con las Universidades de León, Salamanca, Oviedo, Santiago de Compostela, Vigo y Oporto», afirma.

Imagen de técnicos de Icamcyl en un yacimiento de Litio en Salamanca, Villasrrubias
El director general de Icamcyl constata que uno de los cambios de paradigma más llamativos es la revalorización de antiguos residuos mineros. Lo que durante décadas fueron escombreras sin uso, hoy se estudian como posibles fuentes secundarias de metales estratégicos y como piezas clave de la economía circular. La fundación leonesa trabaja en la catalogación y caracterización de escombreras en el noroeste español mediante tecnologías avanzadas de geofísica, modelos 3D y análisis metalúrgicos derivados de proyectos europeos como Tarántula o S34I. «No se trata de explotar, sino de entender qué potencial existe y cómo podría integrarse en las nuevas exigencias europeas», explica el investigador, que añade que su papel no está en la declaración de reservas, sino en acompañar, aportar metodología y conectar a las empresas con financiación y cadenas de valor.
Es decir, la fuerza de Icamcyl no reside en perforar la tierra, sino en algo más invisible, pero más decisivo: diseñar el ecosistema que exige Bruselas para que Europa tenga su propia cadena de suministro de materiales críticos.
Su papel incluye preparar a las empresas para cumplir los estándares de la Ley Europea de Materias Primas Críticas —CRMA—, identificar oportunidades de financiación y proyectos europeos, conectar la geología de la región con la industria continental de baterías, imanes y materiales avanzados y crear alianzas entre Castilla y León, Galicia, Portugal y otros territorios para articular un «corredor ibérico» de materias primas críticas.
Santiago Cuesta se muestra convencido de que León puede convertirse en un territorio estratégico para la nueva minería sostenible europea, si bien no por la vía clásica de la extracción a gran escala, sino por su capacidad para innovar, formar, coordinar y atraer talento y proyectos europeos. «Europa ha puesto las materias primas críticas en el centro de su autonomía industrial, así que quizá la revolución de las tierras raras no empiece en una mina, sino en un centro tecnológico leonés conectado directamente con Bruselas», asegura.
Investigaciones de la ULE
El profesor titular de Prospección e Innovación Minera de la Escuela de Minas, Javier Fernández Lozano, dirige varias campañas científicas en la provincia y subraya el desarrollo de iniciativas en el marco de trabajo que desarrolla el Grupo de Investigación Geoinca de la Universidad de León. Su objetivo es dotar de una nueva vida a las zonas mineras que languidecen con el olvido. «Los proyectos que iniciamos antes de la pandemia han buscado un doble fin: por un lado, la búsqueda de nuevos recursos con interés económico que puedan existir en las cuencas y, por otro, la eliminación de muchos de los estériles mineros que se acumulan en forma de escombreras, contribuyendo con este trabajo a la rehabilitación ambiental de muchos de estos antiguos espacios que destacan hoy como montañas negras sobre los verdes y blancos paisajes del norte de León», manifiesta.
Fernández Lozano anuncia que algunos de los trabajos han finalizado ya y forman parte de los proyectos de Fin de Grado y Máster de la Escuela de Minas. Uno de ellos es de Esteban Llamazares y está destinado a conocer el potencial en tierras raras y la presencia de metales ligados a los recursos de carbón procedentes del Pozo Herrera I, cuyos estériles se acumulan en una escombrera de Olleros de Sabero. «El trabajo incorporó el análisis de suelos y de aguas procedentes de los arroyos cercanos y procedentes de la escombrera, para caracterizar el potencial en elementos estratégicos para la Unión Europea y la posible presencia de metales pesados, destacando concentraciones variables de tierras raras», subraya. Añade que este plan contó con un muestreo sistemático de la escombrera y las rocas del entorno.
Con ello se puso en marcha un proyecto de análisis geoquímico en los laboratorios de la Ciuden. «Las tierras raras forman un conjunto de 17 elementos, asociados a óxidos y carbonatos principalmente, de los cuales hemos identificado ocho en este sector, algunos de los cuales presentan concentraciones que sobrepasan los niveles de fondo geogénico para la zona», revela. Entre los materiales destacan elementos de tierras raras como erbio, lantano, cerio, neodimio, gadolinio, samario, terbio e itrio, todos ellos muy codiciados en diferentes campos industriales, como la industria bélica, la tecnológica y la médica.
Además, el estudio incluyó también el uso de nuevas tecnologías, drones con sensores multiespectrales que sirvieron para cartografiar señales espectrales, identificar distintos sectores mineros y delimitar las zonas de interés para los muestreos. «Las tierras raras presentan propiedades únicas que, como la conductividad térmica y eléctrica, o condiciones ópticas y magnéticas, son imperativas para numerosos procesos industriales de la metalurgia, la fabricación de imanes, catalizadores, motores y generadores, teléfonos móviles y otros aparatos electrónicos y baterías electrónicas para dispositivos y vehículos eléctricos».
La investigación contó con una espectrorradiometría in situ para identificar patrones que permitieron la medición de la energía radiante, tecnología necesaria para discriminar distintas especies de elementos, cuyo objetivo es buscar una correlación entre estos datos y los procedentes de los análisis geoquímicos. «Con ello podemos establecer criterios para reconocer de forma rápida y efectiva especies diferentes de elementos y encontrarlos en otras zonas mineras con materiales geológicos similares. Esta correlación permite realizar trabajos de prospección y contribuye a reducir tiempo y costes en el desarrollo de las campañas de muestreo», asegura.
Más allá de la investigación, León tiene un potencial geológico real. Estudios del Instituto Geológico y Minero de España y prospecciones recientes identifican indicios de tierras raras, cobalto, germanio y antimonio en varias zonas de la provincia. Es el caso del Bierzo y Valle de Finolledo: histórico en wolframio, con restos y escombreras que contienen metales críticos, Noceda del Bierzo, Vega de Espinareda y Prado de Paradiña, con indicios de monacita y otras tierras raras; y La Cepeda (Villamejil y Quintana del Castillo) donde recientemente se ha autorizado el permiso de investigación «El Órbigo 2» para explorar tierras raras y otros metales críticos. Los expertos explican que estos permisos no son minas activas, sino investigaciones geológicas. La viabilidad de explotación depende de estudios de concentración, economía y tramitación ambiental. Sin embargo, la mera existencia de estos permisos demuestra que León está en el mapa de los recursos estratégicos para la Unión Europea. El permiso «El Órbigo 2», otorgado a la empresa Hispanas Complementos SL, abarca 1.500 hectáreas en La Cepeda. Busca explorar tierras raras y metales como cobalto, germanio y antimonio, todos considerados críticos para la industria europea y la transición energética. Aunque se encuentra en fase de investigación, el permiso ha generado expectativas y también incertidumbre por el impacto ambiental, el riesgo económico —puesto que la presencia de mineral no garantiza explotación rentable— y la regulación y aceptación social. Aun así, para los expertos, este proyecto representa un puente entre la innovación tecnológica y la explotación sostenible de recursos críticos, un modelo que la UE fomenta para reducir la dependencia de importaciones de tierras raras y otros minerales estratégicos.
En los Ancares
El profesor de la Universidad Javier Fernández Lozano revela que sus alumnos de doctorado han emprendido en Los Ancares trabajos para la identificación de otros elementos críticos como el wolframio. Para ello, colaboran con el Ciemat —Centro de Investigaciones Energéticas, Medioambientales y Tecnológicas— para implementar análisis estadísticos que permitan establecer la relación entre diferentes especies de elementos. Además, dirige una iniciativa para la identificación de elementos críticos como el cobalto, las tierras raras ligeras y pesadas, el aluminio, el cobre o el wolframio. Para este plan desarrollan una campaña en la que se realizarán muestreos en sedimentos de los ríos para conocer la presencia de potenciales yacimientos. «La investigación se basa en la búsqueda de indicios a partir de la identificación de aureolas geoquímicas producidas por la dispersión de elementos de interés económico. Entre los elementos que buscamos destacan algunos de los 34 elementos críticos que componen la lista de recursos críticos para la Comisión Europea de acuerdo con el último informe de 2023, dada su crucial importancia económica para la Unión Europea y el elevado riesgo de la interrupción de su suministro», subraya. Fernández Lozano destaca que estos muestreos también se han planteado para suelos y los resultados permitirán conocer y estimar el potencial de antiguas zonas mineras de carbón y canteras de pizarra situadas en el Bierzo con el objetivo de localizar nuevos recursos presentes en el territorio. Este proyecto de investigación está financiado por la Universidad de León a través del programa de Ayudas a Proyectos Propios de la Universidad. El proyecto está financiado con 18.900 € y los trabajos aún no han finalizado. «Los primeros resultados obtenidos muestran el potencial de estas antiguas zonas mineras en las que se registran anomalías de elementos críticos que deberán ser estudiados en mayor detalle en los próximos meses, para asegurar su potencial y distribución en este sector de la provincia», anuncia Fernández Lozano. Y es que, en su opinión, el muestro de los sedimentos de los ríos permite profundizar en la historia geoquímica de una región y su evolución. Este tipo de estudios facilitan la caracterización de grandes áreas de drenaje dentro de las cuencas fluviales, y la obtención de información de interés en diferentes niveles en un mismo punto de la cuenca, gracias a la gran representatividad y robustez que representan los sedimentos de las zonas inundables en las cuencas fluviales, también conocidas como llanuras de inundación, y de los sedimentos de corriente. Además, advierte que ayudan a localizar la presencia de áreas fuente próximas en las que encontrar yacimientos minerales de interés económico y conocer el estado medioambiental de los ríos. «Los suelos presentan una elevada resolución, por los que son especialmente interesantes para la realización de estudios que buscan una resolución táctica», aclara. Los trabajos no se limitan a la provincia de León sino a toda la región. De hecho, la Escuela ha contribuido a la elaboración de un Atlas Geoquímico de la Provincia de Zamora, a punto de salir publicado, como parte de los resultados de dos proyectos que fueron financiados a través de las Becas del Instituto Florián de Ocampo de Zamora.

Daniel Mamadou, director general de Energy Transition Minerals, en la explotación de coltán de Penouta
Daniel Mamadou, director general de Energy Transition Minerals
—Energy Transition Minerals tiene al menos un permiso de investigación en Salamanca, en Villasrrubias.
—En Salamanca tenemos cuatro licencias en titularidad. Está la de Villasrrubias, El Payo, Hinojosa y Aldeadávila. En el proyecto de Villasrrubias participa el Icamcyl en un proyecto europeo denominado Li4life, sobre la identificación de yacimientos de litio. Y recientemente ha sido denominado como yacimiento estratégico para Li4life, que es el que va a dotar al resto de partners del estudio de li4life de recursos
—O sea, de momento, no se va a explotar.
—No, no, queda muy lejos. De momento hemos identificado el recurso y estamos procediendo a establecer por campañas de sondeos y de geoquímica en suelos la medida del recurso para proceder a valorizarlo. Ese plan de viabilidad es lo que daría sentido a una solicitud de explotación.
—En el caso de Penouta. ¿En qué momento se encuentran?
—En Penauta estamos cerrando ahora mismo el proceso de adquisición. Rhace más o menos un mes, la titular del juzgado número 4º de Orense, dio firmeza a su auto de adjudicación a favor de ETM Spain, que es la subsidiaria de ETM en España.. Y ahora mismo estamos acordando los pasos que hay que seguir con la administración concursal de Estrategic Minerals.
—Claro, porque aquí la gente la verdad es que se ha quedado la gente bastante sorprendida de que la jueza fallara a su favor, en lugar de los que estaban en concurrencia con vosotros.
—Nuestra oferta en un primer lugar superó el 17%, la oferta planteada por el otro gerente, que era una UTE de compañías, que era la de Taboram y Batán Arenal. Dos empresas que no son mineras, son empresas de obra pública. En ese sentido, Energy Transition Minerals cumplía con muchos más requisitos. Además, superamos en un 17% esa oferta y luego, en una posterior subasta, incrementamos en un rango de 100.000 euros la oferta indicada por la otra parte, pero únicamente porque los rangos eran de 100.000 a 100.000. Si hubieran sido de 500.000 a 500.000, pues hubiera superado a 500.000.
—Penouta es un activo único. ¿Cuál es la importancia que tiene, según vuestro punto de vista, para la cadena de suministro de los minerales raros?
—Desde nuestro punto de vista y nuestra misión como empresa es la creación y el desarrollo de cadenas de suministro de minerales críticos, pero cadenas alternativas. De momento, en Europa, nosotros estamos comprando la mayoría de nuestros metales refinados, estamos comprando a Asia. Empresas chinas, en su mayoría son las que suministran todo lo que es el tema de tierras raras en forma de metal y aldeaje, el carbonato de litio, que se utiliza para baterías, el tantalio, que se utiliza para capacitadores y para transistore, el estaño, básicamente. Es importante, nosotros pensamos que es importante desarrollar algo de alternativas. Esa es nuestra misión. Nos dedicamos a mirar proyectos generalmente de forma global. Tenemos proyectos en Dinamarca, en Canadá. Este proyecto de España nos atrajo porque pensamos que España puede jugar un rol crítico en Europa. Yo creo que España tiene una tradición minera que es muy antigua. Además, España es un país desarrollado con medios logísticos y humanos, además de muchas explotaciones que pueden ser reactivadas. Este es el caso de Penouta.
—¿Tiene Energy Minerals Transition infraestructura local en España?
—Claro. No somos una empresa de papel. Llevamos en España desde el 2022 y tenemos un equipo local. Hemos estado trabajando con las administraciones locales, inicialmente en Castilla y León, pero también en Madrid, donde tenemos también unas iniciativas a nivel geotermal, el proyecto Cibeles. Y, ahora, en Galicia. El interés de mi compañía es desarrollar y reactivar lo antes posible la actividad minera en una zona que localmente está deprimida después de la caída de Strategic Minerals. La capacidad de reactivación de mi compañía y el interés en la pronta reactivación de las actividades lo que pretenden es recuperar al máximo posible el entramado laboral que hay en torno a la zona. Y con eso vamos a trabajar junto con el ayuntamiento y con las pedanías que componen el núcleo de Viana do Bolo.
—¿Cuentan con el apoyo de la gente de la zona? ¿Emplearán a habitantes de la comarca?
—Por supuesto. En la oferta que se presentó por la unidad productiva de Penouta, había un compromiso de creación de una bolsa de trabajo, creo que por duración de cuatro años. La incorporación paulatina conforme se vayan reactivando las operaciones en Penouta, reactivar la reincorporación. No sé si de la gente que ya ha encontrado trabajo, evidentemente, pero sí basada en torno tanto a Viana do Bolo como a las pedanías que componen a Viana do Bolo, que recuerda que es una población con 52 pedanías distintas y con una extensión de término municipal grandísima y que compone no solamente Viana do Bolo como ciudad, como pueblo, sino un montón de pedanías alrededor.
—¿Han contado con la opinión de las pedanías también?
—Hay un núcleo importante, la comunidad de montes de Dehesa da Chanca, que es la propietaria de terrenos, con la que tenemos un preacuerdo. La oferta de referencia de la administración concursal dictaba que debíamos subrrogarnos a los contratos de alquiler que tenían los anteriores propietarios. Ya hemos tenido contactos con ellos para continuar con ese proceso. Pero ya hay un preacuerdo verbal al respecto.
—La mina ya cuenta con infraestructura instalada.
—Sí, nuestro equipo de ingenieros ya ha evaluado los activos. Las instalaciones están en perfecto estado. La infraestructura que generó la anterior compañía está en perfecto estado. Ha de ser revisada y puesta en marcha.
—Entiendo que se trata de empezar a cribar con la sección B
—En cuanto a planificación, el aprovechamiento de los relaves y las escombreras aliviaría el pasivo ambiental y facilitaría la recuperación del entorno, que es muy importante para nosotros.
—Si, porque el Estado lo dejó sin restaurar.
—Ojo, los avales de restauración de la anterior compañía siguen consignados, con lo que el hecho de que ETM quiera reactivar la actividad pasará porque nosotros nos hagamos cargo de esos avales. La actividad minera, la sección B, sigue en vigor. La sección C, que es la que está pendiente de una resolución judicial, no tiene que ver con la restauración del pasivo ambiental. El problema del pasivo ambiental pasa cuando se detiene la actividad o caduca la licencia. En este caso no va a pasar porque va a haber una reactivación y un compromiso de la compañía por esa reactivación medioambiental.
—¿Para cuándo está prevista la sección C cuando?
—La idea es presentar un nuevo proyecto de la mano de las autoridades mineras con garantías que justifique la viabilidad económica de la explotación, asi como la restauración ambiental.
—¿Qué plazos se han propuesto para la recompliance?
—Hay que ser muy cautos. Hay un proceso de peritaje importante y hay que presentar la documentación que exige la normativa minera teniendo en cuenta aspectos que anteriormente no se tuvieron en cuenta. Hay que hacerlo de manera excelente. Una vez que se finalice el proceso de adjudicación a mi compañía, el objetivo es la reactivación de la sección B. Paralelamente, el proceso de presentar la nueva documentación para la nueva licencia.
—¿Cómo se ha financiado la compra?
—Somos una empresa listada en la bolsa australiana y como tal, cuando necesitamos capital, levantamos capital por parte de los accionistas. Pero la compañía disponía de unos 40 millones de dólares en su balance y en su caja. No tenemos deuda y utilizamos nuestros recursos. Mandamos a nuestra subsidiaria española, ETM Spain, y es a partir de ahí que hacemos nuestras inversiones. Somos una compañía junior explorer, que significa que nos dedicamos al descubrimiento y a la exploración de yacimientos y lo financiamos a través de recursos propios. Disponemos de 6.000 accionistas y como cualquier otra empresa listada públicamente, cuando necesitamos recursos financieros acudimos al mercado de capitales.
—La adquisición está sujeta a lo que diga el Ministerio de Industria. ¿Cómo gestionan ese riesgo?
—No lo vemos como un riesgo. Hay un proceso, el FDI, un proceso de criba. Industria revisará nuestra petición y decidirá según nuestras fuentes de capital, nuestros accionistas. Es un proceso muy normal que ocurre en todos los países en los que hemos adquirido propiedades.
—¿Qué les lleva a pensar que donde Strategic Minerals fracasó ETM va a tener éxito?
—La capacidad financiera de ETM está totalmente contrastada. SM no tenía esa facilidad de asignar fondos a Penouta. ETM tiene fondos propios y la posibilidad de acudir al mercado. Eso diferencia el proyecto. Además, será un equipo español totalmente el que dirigirá las actividades en Penouta. Hay un factor adicional y es qué influencia tiene el equipo local sobre la matriz a la hora de pedir fondos. Los equipos locales tienen que tener ese grado de influencia. El proyecto de Penouta es muy importante. Este alineamiento de ETM con los proyectos españoles es completo. Nuestro interés en España no es reciente. Inmediatamente después de incorporarnos a ETM a finales de 2021, a los pocos meses incorporamos una subsidiaria en España y hemos dado pasos en España para entender mejor el entorno y el sector. El director gerente es español y eso es un gran factor. Además, el hecho de que una gran parte de nuestro consejo está formado por profesionales que tienen experiencia en mercado de capitales y finanzas. Eso es un factor bastante decisivo para empresas que necesitan acceder a capitales de manera rápida e importante. El equipo gestor tenga un equilibrio entre geólogos e ingenieros de minería pero también profesionales del sector financiero que saben levantar fondos.