Baldomero Lozano, un socialista leonés
La postura del PSOE sobre la autonomía varió a lo largo de la Transición, pues aunque acabó aceptando la situación actual, su primer diputado en democracia defendió la opción preferida por la mayoría de leoneses: la comunidad de León

DL/ARCHIVO
La ilusión se palpaba en las ciudades y pueblos de España cuando en junio de 1977 la democracia retomaba uno de sus principales ritos: la elección de sus diputados y senadores. En aquel momento, en nuestra provincia estaban comenzando a organizarse los partidos políticos dentro de los nuevos sistemas democráticos y, aunque alguno como el PCE tenía sus estructuras perfiladas, la mayor parte no se hallaban preparados para afrontar las exigencias de la lucha electoral. La Federación Socialista Leonesa se encontraba entonces con el problema de elegir un cabeza de lista a la altura de los acontecimientos. Su núcleo dirigente -encabezado por Andrés Fernández- propugnó por que se presentase como primer candidato a diputado al vehemente abogado albaceteño Baldomero Lozano. Éste aceptó enseguida y llegó a León con el propósito de obtener un escaño en el Congreso. Su llegada a León y la integración en su nueva tierra fueron de la mano. Pronto sus relaciones con personalidades de la cultura y la política le llevaron a conocer de primera mano la auténtica problemática leonesa. Tras una campaña electoral en la que el tema autonómico apenas fue abordado, el PSOE logró 64.766 sufragios, lo que propició la elección de Baldomero Lozano como diputado. Fue después de aquellas elecciones cuando comenzaron a sucederse las iniciativas en pro de la regionalización de España, lo que llevó al comité provincial del PSOE de León a no tomar ninguna posición al respecto mientras los leoneses no se pronunciaran sobre la autonomía que deseaban. La indecisión recorría las filas socialistas. Al principio, el hecho de que sólo se estuviesen constituyendo instituciones favorables a Castilla y León hizo que algunos militantes las apoyasen ante el temor de que León quedase fuera del estado de las autonomías; más tarde, sin embargo, cuando empezaron a discutirse otras opciones, una mayoría de militantes de base y simpatizantes apostaron por la opción de la autonomía para León. Toma de postura autonómica Así ocurrió a partir de 1978, cuando ante la falta de una consulta al pueblo leonés -como ya hemos señalado en entregas anteriores- Baldomero Lozano no acudió a la reunión de parlamentarios de León y Castilla la Vieja celebrada en la ciudad de Ávila en febrero de 1978. En aquel momento Baldomero Lozano ya percibía las dificultades que tenía la opción de Castilla y León en nuestra provincia y la necesidad de que los leoneses decidieran por sí mismos. Sus observaciones se vieron ratificadas por la primera manifestación leonesista del 18 de marzo de 1978, apoyada por amplios y variados sectores de la sociedad leonesa. A partir de aquel momento Baldomero Lozano comenzó a hacerse eco de la voluntad de la mayoría de los leoneses defendiendo públicamente la autonomía uniprovincial en las campañas electorales legislativas y municipales de 1979. Todo ello a pesar de que la Federación Socialista Leonesa no se atrevía a pronunciarse todavía de una forma clara. Para acabar con esta situación se convocó un Congreso Provincial Extraordinario para el 30 de junio de 1979. Dos posturas se enfrentaron en aquel momento, por un lado las agrupaciones de León y Ponferrada defendiendo la integración en la comunidad de Castilla y León y frente a ellas la de Villablino, que proponía la autonomía uniprovincial. Aún así no se decidió adoptar una postura definitiva, por lo que se abrió un período de debate interno caracterizado por el estudio más profundo de la problemática autonómica a la espera de que se realizase un nuevo congreso varios meses después. Baldomero Lozano falleció de forma inesperada el 15 de septiembre de 1979. Su muerte contribuyó a la derrota de las posiciones autonomistas leonesas dentro de las filas socialistas en el II Congreso Ordinario del PSOE de diciembre de ese mismo año, donde se decidió apoyar el proyecto autonómico de Castilla y León.