Diario de León

60.000 aves hibernan en nuestros humedales

Como en años anteriores, las lagunas y embalses de Castilla y León se convierten en el hábitat natural para miles de aves migratorias que huyen de los rigores invernales del norte de Europa

Publicado por
MIGUEL J. TRÉ | texto
León

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Entre los meses de noviembre y marzo, los humedales de Castilla y Leónacogen gran cantidad de aves migratorias que viajan hacia el sur buscando un clima más cálido para pasar el invierno. Para los aficionados a la ornitología, cualquier amanecer o atardecer se convierten en un espectáculo único para observar más de 200 especies diferentes. principales puntos de encuentro para estas aves, que proceden sobre todo de Asia y del norte y centro de Europa son las Lagunas de Villafáfila (Zamora), las de La Nava y Boada (Palencia), los embalses de Santa Teresa (Salamanca), Rosarito (Ávila), San José (Valladolid) y del Ebro (Burgos), así como el azud de Riolobos (Salamanca). Según los censos que elabora la Consejería de Medio Ambiente, el número de ejemplares que anidan en la Reserva Natural de las Lagunas de Villafáfila ronda los 40.000, con una población máxima que llega a superar los 55.000, lo que la convierten en un lugar privilegiado y un referente a nivel europeo. Se trata de uno de los complejos lagunares más importantes de la Península, que comprende 9 humedales y varias zonas encharcadas más pequeñas, de carácter estacional, con períodos de inundación y de sequía, que ocupan una superficie superior a las 30.000 hectáreas. El núcleo central de esta cuenca endorreica lo forma el río Salado, que enlaza con las tres lagunas principales: Salina Grande, Barillos y Salinas de Villarrín. Ánsares Villafáfila, declarada ZEPA en 1987, presume de albergar una de las mayores poblaciones de aves esteparias y acuáticas de España. Entre las primeras, además de sisones, alcaravanes, ortegas y gangas, destacan los 2.500 ejemplares de avutarda, la mayor población del planeta. Sin embargo, al tratarse de una especie muy esquiva que, además, se concentra en pequeños grupos, su observación es bastante difícil porque inician el vuelo al detectar la presencia humana. La especie más abundante es el ánsar común que junto al campestre llegan a sumar en ocasiones más de 20.000 ejemplares. Se pueden observar también, avoceta, garza real, avefría, pato cuchara, zarapito, cerceta común, grulla, focha y cigüeñuela. Este año se ha podido comprobar la excepcional presencia de unos pocos ejemplares de ánsar piquicorto, especie que suele pasar desapercibida por su gran parecido con el común. Otro dato destacable se ha producido el pasado mes de noviembre en el que se censaron más de 1.000 grullas, aves tan ruidosas y llamativas como los ánsares. La reserva dispone de un Centro de Interpretación, «El Palomar» que es visitado cada año por más de 50.000 personas y alberga un conjunto de recursos audiovisuales y expositivos que informan de forma didáctica sobre las cualidades ecológicas del enclave. Hay, además, varios palomares artificiales que se convierten en privilegiados observatorios, así como el mirador de Otero de Sariegos. En cuanto a la laguna de La Nava se han inventariado unas 200 especies siendo la dominante el ánsar común, con unos 10.000 ejemplares, seguida de las anátidas (ánade real y rabudo, pato cuchara, cerceta común), entre las que destacan los cerca de 7.000 ánades reales censados. En ocasiones, también se pueden observar canasteras, chorlitos, águilas pescadoras, espátulas, aguiluchos laguneros, pollas de agua, fochas, patos cuchara o cigüeñas negras. El humedal tiene más de 400 hectáreas y cuenta con cuatro observatorios de aves (Corralillos, La Colada, El Prao, Cantarranas). En Fuentes de Nava se encuentra el Centro de Visitantes en el que se propone un recorrido interactivo, destacando la posibilidad de manejar cámaras estratégicamente situadas con la que poder observar en tiempo real zonas del humedal y disfrutar de imágenes de lugares en los que no es posible el acceso, como por ejemplo, las áreas donde anidan las aves evitando de esta forma alteraciones perjudiciales para la fauna. A pocos kilómetros de La Nava, y cerca de Boada de Campos, se encuentra el pequeño humedal del mismo nombre, que tiene una extensión de 60 hectáreas y es gestionado por la Fundación Global Nature. Casi todos los inviernos se suele registrar la presencia de unos 14.000 ejemplares de ánsar común, así como cerca de 5.000 ánades reales.

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