Siete años en el olvido...
|||| Abandonado, relegado al olvido, destronado ya de los días de gloria en los que sus interminables pasillos olían a juventud, a vocación por encontrar, a prestigio académico-¦ así ha estado durante siete largos años el Seminario Menor San Isidoro de León, cuando por falta de seminaristas menores, se vio obligado a resignarse y cerrar sus puertas.
Fundado en 1950, El Seminario Menor, con su estructura arquitectónica y con su ubicación -”una atalaya sobre la ciudad-” merece el amor de los que por allí pasaron y de los que recibieron su benéfico influjo en las comunidades diocesanas, como en su día escribió el anterior obispo de León, Antonio Vilaplana. Situado en la Carretera de Asturias, este majestuoso edificio cuenta con 17.000 metros cuadrados de superficie, inmensos patios y salas, capillas, habitaciones e innumerables recuerdos que yacen silenciosos entre sus muros. Para alegría y nostalgia de muchos sacerdotes y anónimos que un día estudiaron allí, este coloso ha vuelto a renacer gracias al empeño del obispo, Julián López, por traer a León un Seminario Redemptoris Mater que, desde el próximo mes de octubre, si las obras que en la actualidad se están acometiendo en el lugar lo permiten, trasladará su sede allí. Se recupera por tanto un emblema de la ciudad de León que cual Ave Fénix, resurge de sus cenizas.