Simpatía por Guillermo del Toro
El cineasta se pasa a la literatura para escribir su primera novela
Con decir que el libro tiene hasta tráiler es suficiente como para pensar que Nocturna , la novela que esta semana presenta mundialmente Guillermo del Toro, no se despoja del ambiente cinematográfico que indefectiblemente conlleva la firma del mexicano, director de El espinazo del diablo y El laberinto del fauno . Por eso, la Casa de América de Madrid, lugar escogido para la presentación en España, tuvo ambiente de película, con famosos y fotos, cóctel y una presencia masiva impropia de lo que ocurre cuando es un libro lo que se da a conocer.
Y así, la ausencia del protagonista y mayor reclamo de esta publicación llamada a ser carne de best seller, editada por Suma de Letras, fue sustituida por actores y actrices que han trabajado con el director y, al parecer, aún siguen fascinados por el universo creativo que propone Del Toro. Belén Rueda ( El Orfanato ), Eduardo Noriega, Marisa Paredes e Irene Visedo ( El espinazo del Diablo ) e Ivana Vaquero ( El laberinto del Fauno ) fueron los que junto al director de la editorial, Pablo Álvarez, hablaron, más que del libro, del autor y de su imparable imaginación. Todos coincidieron en que, como afirmó Noriega, «al verle siempre tomar notas y dibujos en un libreta, imaginar historias y personajes y contarlos, no era raro que acabara escribiendo un libro como este». Y hasta uno de ellos, Visedo, confesó que ya lo había leído y encontrado a Del Toro en estado puro. A los demás no les dio tiempo.
Y Nocturna , que cuenta con el apoyo de un prestigioso hacedor de thrillers como es Chuck Hogan, llega a lo grande, como Trilogía de la Oscuridad, con vampiros malos, malísimos. «No quería hacer algo sobre vampiros románticos que besan el cuello de seres hermosos, sino crear seres horripilantes», ha explicado Guillermo del Toro. De hecho, con un «desearás que solo sea un cuento», como una de las frases promocionales, se presenta este libro que busca su espacio en las grandes historias literarias de terror. De esas que Del Toro afirma coleccionar y que en esta saga, el autor sitúa en contextos históricos reconocibles, con la siempre resultona lucha contra el mal.
En definitiva, un cuento que apunta a las dos mil páginas, cuando se cierre tan abierta trilogía con la colaboración de Hogan, el autor de la archiconocida El príncipe de los ladrones . Y que deja la sospecha de si no será un viaje de ida y vuelta que acabe en el cine si los lectores dan su beneplácito a la irrefrenable imaginación del director, que durante 15 años ha rumiado esta historia de vampiros al acecho del mundo.