La cocina soul de Akin
«Soul Kitchen» enriquece el currículum del director alemán con una obra cargada de realismo
Atrapó con Contra la pared , una película que aún colea con energía en los circuitos residuales, y que mete el dedo en la llaga de los temas sociales, la multiculturalidad y los problemas de integración.
Fatih Akin consiguió conmover con un drama intenso y duro. Alemán de procedencia turca, ahora regresa con Soul Kitchen , una película para enriquecer un curriculum en el que hay otros títulos como Cruzando el puente, los sonidos de Estambul y Al otro lado . en esta ocasión, con Soul Kitchen la propuesta es alcanzar el lado cercano de la vida, incluido el humor y mucha música.
Un apunte de la trama es un aliciente de esta película que se llevó el premio especial del jurado en Venecia: «Zinos, el joven dueño de un restaurante, está de mala suerte.
Su novia Nadine se ha mudado a Shanghái por trabajo, tiene una hernia discal y sus clientes habituales le han abandonado desde que contrató al nuevo cocinero.
Pero cuando se corre la voz de su nuevo concepto de restaurante, la gente enrollada vuelve al Soul Kitchen.
Sin embargo, Zinos tiene el corazón roto y coge un avión para reunirse con Nadine en China, para lo que confía el restaurante a su hermano Illias. Al parecer, ha tomado la decisión equivocada en más de un sentido».
En manos de Fatih Akin todo cuenta con la magia del cine que se somete al realismo.
Y en la ciudad de Gijón, por eso, en el festival que se desarrolla estos días, se podrá ver su filmografía.