Informes policiales desvelan que los etarras usaron pasaportes venezolanos
Caracas también dio documentación verdadera a terroristas de las FARC para que viajaran a España a cursos militares, según la Comisaría General de Información
Los informes de la Comisaría General de Información de la policía revelan que la supuesta «cooperación» del Gobierno de Venezuela con ETA y las FARC denunciada por la Audiencia Nacional llegó al extremo de que los terroristas colombianos, en presencia de funcionarios del Ejecutivo de Hugo Chávez, facilitaron pasaportes de la republica bolivariana a dos de los etarras desplazados a la selva para impartir cursos sobre armas y explosivos. Según los testimonios de cuatro ex guerrilleros desmovilizados interrogados en Colombia por agentes de los servicios antiterroristas españoles el año pasado, los etarras se movían sin problemas por territorio venezolano, escoltados por militares de aquel país, y se jactaban de sus relaciones con las altas esferas del Gobierno de Caracas.
Los documentos que han servido de base al juez Eloy Velasco para acusar al Gobierno de Chávez de connivencia con los dos grupos terroristas son cuatro informes, a los que ha tenido acceso este periódico, que la Comisaría General elaboró sobre este asunto el 10 de noviembre y el 11 de diciembre del 2009 y el 5 de febrero y el 22 de febrero de este año. Todos esos documentos fueron redactados después de que el 20 de octubre del 2008 el inspector jefe 16.XXX y el inspector 78.XXX, ambos de los servicios antiterroristas de la Policía, se desplazaran a Bogotá, donde durante tres días interrogaron a los ex guerrilleros de las FARC conocidos como Camilo, Rubén, César y Pacho.
El testimonio que más implica a Chávez es el de Pacho, a quien la Audiencia ya ha concedido el estatus de testigo protegido . Pacho, en verano del 2007, era una suerte de chófer de las FARC y, aunque en puridad no era miembro de la guerrilla, se movía con libertad por Venezuela haciendo encargos para ésta. Según su testimonio, él mismo recogió en el aeropuerto de Santo Domingo, «próximo a la localidad de San Cristóbal», a dos de los etarras que fueron instructores en la selva, Martín Capa y otro al que reconoció ante los agentes españoles como Iñaki Domínguez Atxalandabaso, uno de los reclamados por la Audiencia.