Cronica | m. SÁIZ pARDO
Con 16 asesinatos a sus espaldas
Entre los seis miembros de ETA que residen en Venezuela y Cuba reclamados por juez Velasco acumulan 16 asesinatos. Entre ellos hay notables diferencias, los que tienen delitos de sangre son José Manuel Urtiaga Sánchez, con cinco homicidios en su prontuario, Arturo Cubillas Fontán, dos, y José María Zaldua Korta, nueve. Los tres restantes, Iñaki Domínguez Atxalandabaso, José Ignacio Etxarte Urbieta y José Miguel Arrugaeta San Emeterio desempeñaron actividades menores dentro de ETA, sin atentados mortales.
Zaldua Korta Aitona, de 60 años, ingresó en la organización terrorista en 1977 y participó en dos atentados contra vehículos de la Guardia Civil en los que murieron dos y tres agentes. Formó parte también del comando que asesinó al alcalde de la localidad guipuzcoana de Olabarria. Integrado desde 1979 en el comando Nafarroa acredita en su historial criminal el asesinato de dos policías y un teniente coronel del Ejército, todos en Pamplona. Desaparece de la escena en 1982 hasta reaparecer en Uruguay en 1999. Vuelve a Francia en 2002, donde es detenido, pero queda en libertad. Está en paradero desconocido.
Otro de los más sanguinarios es Artuto Cubillas Fontán , de 45 años, se enroló en el comando Oker de ETA en 1984. Un año después participó en el asesinato de un presunto traficante de drogas en Pasajes de San Pedro y en el de un policía en San Sebastián. En 1987 fue expulsado a Argelia por Francia y en 1989, deportado a Venezuela, donde reside en la actualidad como responsable de la colonia de etarras.