Más de 13.000 visitas al conjunto textil
El «último bastión textil de la comunidad» recibe en sus dos instalaciones museísticas, el Batán y La Comunal, más de 13.000 visitantes al año. El Ayuntamiento de Val de San Lorenzo amplía horizontes para atraer más turismo al pueblo. «Presentamos el complejo textil en el Ayuntamiento de Valladolid. El año pasado lo hicimos en Gijón y nos dio muy buen resultado. Han venido muchos asturianos», asegura el alcalde del Val, Guillermo Tejerina.
La Comunal, que albergó desde los años 50 el proceso de preparación de la lana, las fases intermedias del trabajo textil, se ha convertido en un centro de interpretación textil. Dos artesanos, Serafín y Conrado, ayudaron a desmontar pieza a pieza y volver a montar en este edificio la máquinas de los talleres que fueron desapareciendo del Val.
«También fueron ellos quienes, bajo la supervisión de Dolores, montaron el telar para el Museo Etnográfico de León», recuerda Concha Casado. Hoy la maquinaria puede ponerse en funcionamiento para explicar a las visitas el proceso textil.
Los vellones llegaban a La Comunal lavados y secos -”tras pasar por el batán-” y se abrían con el diablo abridor, luego se salpicaban con aceite y se iniciaba el cardado. El engrasado evitaba las complicaciones en el torcido y tensado de las hilaturas.
La hilatura de urdimbre, que es la más tensada, era la destinada a base de la manta mientras que la trama, menos tensada, se utiliza directamente en el telar. La Comunal, de la que participaban como socios varios industriales del textil, cerró en los años 90.
La nave tiene reservado un rincón artesano. Javier García de Cabo, que recibe a doña Concha Casado con dos rondas, se pone a hilar la lana con la misma facilidad que toca la chifla y el tambor al mismo tiempo. Una imagen para la esperanza en el relevo generacional; si no de la artesanía textil, al menos de su tradición. Para salvar la artesanía -”recalca el alcalde-” «hay que ir a subvenciones». De otra forma, como dijo Asunción, «esto se agota».