Extirpan al Rey un tumor benigno del pulmón derecho y descartan un cáncer
El jefe del Estado recibirá el alta en cuatro o cinco días y no precisará ningún tratamiento posterior

El doctor Laureano Molins López-Rodó, director del equipo médico, con los doctores Josep Brugeda y A
El equipo de cirugía torácica del Hospital Clínico de Barcelona sometió ayer al Rey a una operación de dos horas y media de duración para extirparle un «tumor benigno» de unos dos centímetros de la parte superior del pulmón derecho, detectado hace diez días en el chequeo al que se somete cada año. La operación, que estaba programada desde hace días, fue un éxito y los especialistas han podido descartar que don Juan Carlos sufra proceso canceroso alguno, por lo que no precisará de tratamiento posterior ni de sesiones de quimioterapia o radioterapia. El monarca, que se encuentra «bien y despierto» y ha bromeado con los médicos y el personal sanitario, recibirá el alta médica en cuatro o cinco días y en breve podrá recuperar su actividad normal, según los portavoces hospitalarios. Está ingresado en una habitación de la séptima planta, que se encuentra cerrada, aislada, acondicionada y con vigilancia especial desde el viernes pasado.
Doña Sofía, que acompaña a su esposo desde que ingreso a primera hora de la mañana en el hospital, rompió sobre las cinco de la tarde el protocolo y se desplazó hasta la entrada del centro sanitario para hablar con los periodistas. Don Juan Carlos recibió por la tarde la visita de la infanta Elena, que suspendió la asistencia a una prueba hípica en Valencia, y está previsto que en las próximas horas también acudan al centro el Príncipe Felipe, de viaje oficial en Costa Rica, y la infanta Cristina, que reside en Nueva York.
«Se encuentra muy bien. Está despierto, en cuidados intermedios y se espera que en un día ya pueda sentarse por sí mismo», aseguró al comienzo de la tarde Laureano Molins, el cirujano jefe que dirigió la intervención. «En medicina no existe el 100% de seguridad, pero podemos afirmar que en el 99% de los casos el tumor analizado es benigno sin células malignas. Se destierra la palabra cáncer».
Según un comunicado emitido por el doctor Avelino Barros, jefe del servicio médico de la casa del Rey, el monarca entró al quirófano a las 9:20 horas y fue intervenido durante casi tres horas. La preparación de la operación estuvo rodeada de un gran secretismo y hasta media mañana del sábado la Casa Real no anunció nada, a pesar de que la decisión de la intervención se tomó hace diez días.
Tal como relató el doctor Molins, el tumor fue detectado durante las pruebas a las que se sometió el jefe del Estado el 28 de abril en la Clínica Planas de Barcelona. «Su majestad se realiza chequeos anuales y en esta ocasión se le encontró una calcificación pulmonar que había cambiado de aspecto y se decidió realizar una nueva exploración en la que se confirmó que había variado de tamaño, de 2 a 17-19 milímetros y que tenía una captación de glucosa, lo que significa que estaba creciendo», explicó.
1397124194 Una sospecha descartada. «La localización pulmonar de la lesión, el antecedente de tabaquismo y el que no estuviera presente hace un año» fueron los tres factores que llevaron al equipo médico a extirpar el nódulo para tener además «conocimiento de la anatomía patológica y el nombre y apellido de lo que estábamos tratando». Tras practicarle una «resección en cuña» le extirparon el tumor del lóbulo superior derecho, en la periferia del pulmón y en contacto con la pleura. La biopsia descartó el cáncer, pero el equipo ya tenía preparada la amputación del lóbulo superior completo, un tercio del pulmón, si se descubría que el tumor era maligno. Sobre las causas del nódulo, el doctor Molins apuntó al carácter de fumador de Juan Carlos como posible factor posible aunque descartó una relación directa.