Breves
El PP opta por una defensa a ultranza de Camps, que no logra ser unánime
El respaldo incondicional de los populares se ve roto al anunciar el presidente del PP de Alicante que no acudirá al acto que ha sido convocado en Valencia
Mariano Rajoy guarda silencio en relación a la decisión del Tribunal Supremo de ordenar la reapertura de la causa que investiga si Francisco Camps y otros colaboradores incurrieron en un supuesto delito de cohecho impropio al aceptar regalos de una empresa relacionada con trama Gürtel. El líder del PP, no obstante, ordenó el lunes al partido defender a ultranza al actual presidente valenciano, al menos mientras no pese sobre él una imputación en firme.
Un apoyo incondicional que, contra pronóstico, se ha comenzado a resquebrajar en tierras valencianas. El presidente del PP de Alicante, José Joaquín Ripoll, comunicó ayer a la dirección nacional su negativa a acudir al acto de apoyo a Camps, convocado por la dirección valenciana. Ni Ripoll ni la directiva regional de los populares viajo a Valencia para arropar a su líder. Un gesto significativo que ayer intentó neutralizar el equipo de Camps. De hecho, varios alcaldes del PP de Alicante enviaron comunicados desvinculándose de la decisión de Ripoll.
1397124194 Batallas internas. Esta disparidad de opiniones ha encendido las luces de alarma en la sede nacional del PP. Esteban González Pons, vicesecretario de Comunicación de esta formación, aseguró en una entrevista que los dirigentes de su partido «no deben enredarse» en batallas internas que podría «avergonzar» a sus militantes. El PSOE, por su parte, ha encontrado en el caso Camps una válvula de escape. Leire Pajín reprocha al presidente valenciano que trate a la justicia como «un chiste» al asegurar que se siente como «un Juan sin miedo». Más contundentes se mostró Jorge Alarte, secretario general de los socialistas valencianos, que afirmó que el gobernante autonómico «no se vendió por cuatro trajes, sino por 30 millones de euros».