Crónica | melchor sáiz pardo

«Querían verme morder el polvo»

El juez se despide entre lágrimas y aplausos de la Audiencia Nacional

Publicado por
León

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Cuarenta minutos para despedirse de 22 años en la Audiencia Nacional. Un adiós sentido durante el que Baltasar Garzón, a pesar de los esfuerzos, al final no pudo contener las lágrimas cuando se topó en las escaleras del tribunal con casi medio centenar de funcionarios y compañeros que le dedicaron una cerrada ovación.

En el interior del coche, ya fuera de los flashes, el juez suspendido fue reconfortado por su esposa, Rosario Molina, quien por un día rompió su firme promesa de no aparecer por el juzgado de la calle Génova.

Los últimos minutos de Garzón en su despacho de la segunda planta del tribunal comenzaron a las 13:19 horas. El secretario general del Consejo General del Poder Judicial, Celso Rodríguez, por deferencia, llamó al juez y al presidente de la Audiencia Nacional, Ángel Juanes, para informarles de la suspensión. Dicen que el juez no mutó el gesto. En ese momento, Garzón interrogaba a uno de los imputados de la Operación Pretoria, el empresario catalán Josep Singla. El magistrado se limitó a pedir al constructor y al abogado que abandonaran su despacho.

Para entonces la noticia ya había corrido por los atestados pasillos de la Audiencia Nacional.

El momento más emotivo en el interior de la Audiencia Nacional, llegó cuando el abogado Fernando Magán, quien promovió la querella contra el franquismo que le ha costado al juez ser apartado de la carrera, le pidió disculpas de forma lacónica con un «lo siento».

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No lloró cuando recogió las escasísimas pertenencias que quiso llevarse consigo. El magistrado hizo amago de subirse al coche blindado acompañado sólo de sus escoltas, pero se lo pensó mejor y volvió a las escaleras a darse un baño de multitudes. Y allí afloraron las lágrimas, mal contenidas hasta entonces. Luego en el turismo, dicen los que hablaron con él, siguió llorando, ya sin disimulo. Triste, pero también dolido: «querían verme morder el polvo», comentó.