Perfil | jaime lissavetzky | secretario de estado para el deporte
Arropado por los éxitos del deporte español
Foto de archivo de Lissavetzky.
Jaime Lissavetzky, la última apuesta de Zapatero para intentar desbancar a Ruiz-Gallardón en la alcaldía de Madrid, supone el regreso a primera línea de fuego de la política de un representante de la «vieja guardia» del PSOE cuya figura ha crecido los últimos años vinculada a los éxitos del deporte español.
Formado como químico y curtido en las batallas internas que siguieron a la ruptura de Felipe González con Alfonso Guerra, se impuso en 1994 a los «guerristas» al frente de la entonces Federación Socialista Madrileña (FSM) desde las filas «renovadoras», que compartía con sus amigos Alfredo Pérez Rubalcaba y Joaquín Leguina, de cuyo Gobierno autonómico había formado parte.
Nacido en Madrid el 27 de septiembre de 1951, fue secretario general de la agrupación socialista del distrito madrileño de Moncloa y, ya como diputado del grupo del PSOE en la recién creada Asamblea de Madrid, al que representó desde su constitución, se incorporó en 1985 al Ejecutivo regional de Leguina como consejero de Educación. Senador a partir de 1996 y diputado desde el año 2000, Lissavetzky fue perdiendo apoyos dentro de la FSM y, tras revalidar en 1997 por la mínima el cargo de secretario general frente al «guerrista» José Acosta, tuvo que ceder finalmente el testigo, tres años después, a Rafael Simancas.
En deportes. Unos meses antes se había alzado con el liderazgo del PSOE Rodríguez Zapatero, cuyo primer Gobierno le designó, en abril del 2004, presidente del Consejo Superior de Deportes y secretario de Estado para el Deporte.
Desde ese puesto ha luchado por la «tolerancia cero» con el dopaje, ha impulsado la ley para atajar los brotes de violencia y xenofobia en los estadios, y ha unido sus esfuerzos precisamente a los de Ruiz-Gallardón desde el primer momento para defender durante los seis últimos años la candidatura de Madrid a los Juegos Olímpicos de los años 2012 y 2016.
El ahora rival de Alberto Ruiz-Gallardón en la pugna por la alcaldía se podrá beneficiar durante la campaña de la acumulación de éxitos deportivos internacionales logrados por España los dos últimos años, tanto en los Juegos Olímpicos de Pekín como en competiciones de disciplinas tan distintas como ciclismo, tenis, Fórmula 1, baloncesto y fútbol, con el broche del triunfo en el Mundial de Sudáfrica.