Reportaje | B. S. Olandía | Llegan las inspecciones técnicas a viviendas
Cuando las paredes hablan
Comprobar el anclaje de una antena, la ventilación de un hueco de escalera o la seguridad de las macetas que adornan las ventanas. Son sólo algunos ejemplos de los cuarenta
Un nuevo mandato legal convertirá, una vez más, las revisiones de los edificios antiguos -en ciudades de más de 20.000 habitantes y en aquellas que tengan Plan General de Ordenación Urbana- en un trámite obligatorio, a pesar de que desde hace años, autoridades y particulares hacen caso omiso de las leyes que hasta ahora lo contemplaban. La Junta de Castilla y León ultima un texto por el que los propietarios de aquellos edificios de más de cuarenta años deberán apuntalar los problemas que el tiempo haya instalado en las paredes de sus viviendas.
El examen comienza en el exterior, a pie de calle, cuando los técnicos -"arquitectos y aparejadores en un principio-" miran, observan y toman buena nota de lo que una simple fachada puede revelar. «Una grieta que comienza en el exterior o una humedad es un síntoma evidente de que algo está pasando, y es el primer paso para saber qué ocurre en ese edificio». María Jesús Llanos, directora ejecutiva de Calidad e Inspección Técnica de Edificios, bien podría ser la arquitecta encargada de examinar el inmueble, un proceso que se completa en esta primera fase con la visita a las cubiertas. «Es uno de los puntos débiles de estos edificios tan antiguos», aclara, castigados por la meteorología, los materiales pobres o el simple maltrato de las palomas. Especial atención reciben los aleros de la cubierta, el estado de las chimeneas y la seguridad de las antenas colectivas.
A este primer vistazo también corresponde el examen de todas las instalaciones que transcurran por la fachada, tales como tuberías de gas o canalizaciones de aguas. La inspección técnica puede determinar incluso la conveniencia de una reorganización de todas estas estructuras externas para pasar a ser más seguras y menos visibles.
Una vez en el interior, cada sentido cuenta. La percepción visual de cuanto rodea al arquitecto no siempre es suficiente, y el tacto, el oído e, incluso, el olfato juegan un papel importante en el chequeo médico de la vivienda. Y es que la concepción de la salubridad y habitabilidad han cambiado en las últimas décadas, tal y como apunta la propia Llanos: «En edificios antiguos son muy comunes los problemas de ventilación y humedades, ya que antes no se daba tanta importancia a ese aspecto como hoy en día».
La cimentación y el estado del suelo son otros dos puntos clave cuando de inmuebles antiguos se trata. Se otorga especial atención a que el asentamiento del edificio sea firme y seguro, y que se garantice la ausencia de filtraciones en el suelo.
Pero además de las estructuras, lugares comunes o ascensores, las inspecciones técnicas deben centrarse de forma particular en las instalaciones técnicas tales como el suministro de electricidad, las telecomunicaciones, o el servicio telefónico, amén del agua, el gas, los saneamientos o la seguridad contra incendios. Puntos que deberán pasar unos mínimos para que la Inspección Técnica acredite la habitabilidad del entorno. Y no será fácil en muchos casos: casi el 30% de los hogares de la comunidad sufren algún tipo de problema, como ruidos, falta de luz natural o contaminación. Una vez realizado el examen, los propietarios recibirán una serie de indicaciones que será necesario completar para poder obtener el visto bueno. De hecho, la Ley establecerá sanciones para quienes no cumplan con lo estipulado tras la ITV.