la asfixia del sector minero
El carbón acumulará 500 millones de déficit antes de que se resuelva el conflicto
Las empresas mineras proponen como única solución el pago por el almacenamiento estratégico de la producción de los últimos seis meses, una medida cuyo coste rondaría los 300 millones de euros

El sector minero busca fórmulas con las que apuntalar sus cuentas hasta que la UE dé una solución.
En caso de que el Real Decreto sobre Procedimiento de Resolución de Restricciones por Garantía de Suministro se apruebe definitivamente en septiembre, las empresas mineras tardarán no menos de dos meses a mayores en comenzar a cobrar sus producciones. Para entonces, si no se articula antes otra solución, las compañías habrán acumulado un déficit que se calcula en 500 millones de euros. Desde el sector se exige al Gobierno, como única solución y ante el retraso de la aprobación de la propuesta gubernamental por la Unión Europea, que el almacenamiento estratégico temporal de carbón (que ejecuta Hunosa) se haga cargo de la producción acumulada en los últimos seis meses por las empresas.
Una decisión que tendría un coste aproximado de 300 millones de euros, muy lejos de los 28 millones que el Ministerio de Industria autorizó el viernes, y que según el sector equivalen al pago de menos de diez días de producción del mes de marzo. Una medida que según el Gobierno «dota de estabilidad al sector y garantiza a las empresas la liquidez suficiente para pagar las nóminas y normalizar su situación»; y que desde el sector se ha tomado como «una burla» y un intento de «engañar» a la opinión pública.
Las cuentas. Las empresas privadas de la minería del carbón facturan mensualmente una cifra que supera los 50 millones de euros. A esta cantidad añaden los 20 millones de euros que mensualmente se reparten en concepto de ayudas a la producción. Después de que hace año y medio las eléctricas decidieran incumplir los pactos del Plan del Carbón y dejar de comprar mineral nacional, en julio del 2009 el Gobierno constituyó el almacenamiento temporal de carbón en Hunosa, para aliviar la insostenible situación en la que el bloque de las eléctricas había colocado las cuentas de las mineras.
Este almacenamiento se suspendió en febrero, cuando el Gobierno dio el visto bueno al Real Decreto que garantiza el consumo de carbón nacional en la generación eléctrica; con la confianza de que la medida entraría en vigor en breve plazo. Sin embargo primero las modificaciones, y después los recelos de Bruselas, han retrasado al menos hasta el próximo mes la aprobación definitiva de este decreto.
El hecho es que las empresas mineras llevan desde febrero produciendo, pero sin facturar su carbón. Es decir, acumulan desde entonces unos 300 millones de euros de déficit en este concepto.
En un intento de aliviar la asfixia financiera de las empresas mineras el Gobierno decidió en mayo adelantar el pago de las ayudas al funcionamiento correspondientes a todo el año, en el convencimiento de que la quema de carbón se normalizaría antes de agosto (lo que finalmente tampoco ocurrió). Las empresas se reparten 20 millones de euros cada mes en este concepto, y hasta mayo habían percibido ya unos 100 millones, por lo que se les adelantaron para hacer frente a las nóminas y pagos de mayo y junio los 140 millones de euros restantes correspondientes al resto del ejercicio.
Sin embargo, al seguir sin facturar su producción el bloqueo financiero de las compañías se ha hecho de nuevo insostenible. El Gobierno aprobó esta semana la compra de la producción correspondiente a menos de diez días de marzo, lo que para las empresas que han dejado de pagar las nóminas de los trabajadores es insuficiente para que se abonen ahora los salarios. Y no serán los únicos pagos a los que no puedan hacer frente a partir de ahora, advierten.