Rajoy reclama una «gran poda» en las administraciones para controlar el gasto

Rajoy y Arenas, a su llegada a la plaza de toros de Antequera para el acto político.
El presidente del PP, Mariano Rajoy, afirmó ayer que la gran asignatura pendiente de la democracia en España es «la gran poda de las administraciones públicas», una medida que permitirá controlar las cuentas públicas y enjugar el déficit sin tener que recurrir al recorte de salarios o a la congelación de las pensiones.
El líder de la oposición afirmó que «lo que hay que hacer, lo que toca hacer» ahora es afrontar «la gran asignatura pendiente de la democracia»: rebajar el tamaño del sector público y del funcionariado. Rajoy, que fue ministro de Administraciones Públicas entre 1996 y 1999, defendió el recorte en la maquinaria estatal para reducir el gasto público en vez de meter la tijera en la masa salarial de los funcionarios o en las prestaciones sociales.
Bajo el lema Con el cambio + empleo y ante unos 17.000 simpatizantes, Rajoy se reunió con la plana mayor del PP regional en la localidad malagueña de Antequera, el centro geográfico de la comunidad, para recuperar el denominado «espíritu de Dos Hermanas», una alusión al feudo socialista en la provincia de Sevilla que albergó un multitudinario mitin de los populares en febrero. El presidente del PP y el líder de los populares andaluces, Javier Arenas, reivindicaron también la localidad malagueña como «centro del cambio político» que, a su juicio, los ciudadanos quieren y demandan. «La gente quiere que se le arreglen sus problemas, la gente quiere trabajo y la gente quiere políticas sociales a la altura de España», apuntó Rajoy, entre aplausos de los asistentes. «Hay -”subrayó-” otra forma de gobernar».
En una breve intervención en clave económica, señaló que el empleo es una prioridad para su partido, «que no hace como otros y no se resigna a que haya más de cuatro millones de parados». Para apuntalar su acusación, aludió a los seis años de Gobierno de Zapatero, en los que se han recuperado las tasas de desempleo que el PSOE dejó en 1996 por encima del 20%.