Llamas sale del consejo cuando se votaba el sueldo de Del Canto
Consejo ordinario, asamblea general y consejo extraordinario. Un auténtico maratón, el que vivieron ayer los 34 consejeros de la entidad resultante de la fusión entre Caja España y Caja Duero que por lo que parece a alguno, como el ex presidente y hoy consejero, Santos Llamas, debió dejar exhausto. Eso o simplemente Llamas mostró su poco talante, cuando en el momento en que se iba a votar el salario del que hoy será nombrado presidente de la supercaja, Evaristo del Canto, decidió abandonar la reunión del consejo con un tono airado y desafiante. «No voto, yo nunca tuve un sueldo», afirmó con cierto aire de reproche el que quiso ser presidente de la entidad a toda costa y que parece no ha sabido digerir sus incompatibilidades para ocupar el cargo.
Otros tres consejeros más, los dos representantes de Asaja, Vicente Martín de la Peña y José Antonio Turrado; y el consejero por Cámaras de Comercio, José Antonio Martín Mesonero, también se salieron de la reunión en el momento de la votación del punto sobre el sueldo del presidente. La razón de la marcha de los miembros de Asaja no es otra que la impugnación que tienen presentada en los juzgados contra los acuerdos del primer consejo de administración de la caja única, celebrado el 1 de octubre, porque entienden que en la comisión delegada o ejecutiva no puede haber políticos, algo que según ellos sucede en estos momentos.