los gastos
El recelo al consumo se toma un respiro
Las familias reducen sus gastos menos de un 7%, según los estudios; pero los regalos y la comida siguen concentrando un volumen de gasto que supera los 350 millones de euros en la provincia

Los niños son grandes consumidores, ya que sus juguetes cuestan de media casi 200 euros.
Desconfianza y recelo están siendo los dos principales enemigos del consumo y una de las principales trabas a la recuperación del tono económico. Sin embargo, cuando se acercan las celebraciones navideñas el gasto se sigue disparando. Lo dicen los estudios y las múltiples encuestas que en estas fechas hacen de termómetro del consumo, pero también los comerciantes leoneses, que toman también sus medidas para animar las compras. Eso sí, los representantes de las asociaciones de comercio están de acuerdo en señalar que el gasto es hoy menos compulsivo y mucho más razonado.
Con todo, y pese al descenso de las ventas en el conjunto del año (que el sector del comercio en León fija en un 30%), la Navidad volverá a dar un respiro a las cajas de los negocios provinciales. Los gastos típicos de estas fechas se reducirán entre un 6 y un 8%, según las diversas encuestas, pero no tendrán descensos drásticos. Sí que cambian los hábitos navideños: se gasta más en las celebraciones en casa y se hacen menos dispendios fuera.
Según el informe realizado por la Unión de Consumidores de Castilla y León, el gasto por persona previsto para este año se sitúa en 704 euros. Es decir, en la provincia se destinarán a regalos, juguetes, lotería y comida, además de otras actividades de entretenimiento, más de 350 millones de euros.
La consultora Deloitte calcula el gasto medio general en el país en 655 euros, de los que casi la mitad se van en regalos. Estos serán más útiles que en los años de bonanza, según comentan los comerciantes. Sin embargo, las preferencias de Papa Noel y los Reyes Magos siguen estando claras en el mercado español: más de la mitad de los ciudadanos prefieren ropa y zapatos, y otra gran parte se apunta a los viajes. Los libros siguen siendo un recurso muy utilizado a la hora de hacer un obsequio; junto con los cosméticos y perfumes. Y ganan terreno cada año los elementos electrónicos.
Las tarjetas regalo y el dinero en efectivo también suman adeptos, aunque siguen siendo opciones menos utilizadas. Además, dentro de los cambios de hábito, destaca el recurso a las compras por Internet. Sigue siendo sin embargo una minoría la que recurre a este canal de venta.
El caso es que las compras navideñas, para celebraciones gastronómicas y para agasajar a familiares y amigos, permitirán a los negocios locales tener un respiro. No en vano buena parte del consumo de muchos sectores se concentra de manera especial en estas fechas. «Hay que aprovechar el momento, porque luego viene la travesía del desierto», comentaba ayer el propietario de un céntrico comercio de la capital. Una travesía que pasa después por hacer caja en las rebajas de invierno para los negocios de textil, hogar y regalos; pero que en el caso de los negocios relacionados con el consumo diario se paraliza de manera notable. «Enero y febrero suelen ser malos meses. Se gasta menos, y se deja notar la cuesta de principio de año, y las tarjetas que se han utilizado alegremente durante la Navidad». También noviembre ha sido un mal mes para el consumo en general, según coinciden los comerciantes y negocios de distintos tipos.
De momento, la práctica totalidad de los comercios de la capital se han sumado a los descuentos de Navidad, Reyes, ofertas especiales, y todo tipo de denominaciones para adelantarse a las rebajas y aprovechar el tirón consumista de la Navidad para enjuagar un ejercicio más que difícil.