el comercio se topa con la crisis | situación de las cabeceras de comarcas
Las comarcas capean la crisis
La estructura familiar y tradicional y la filosofía de prestación de servicios del comercio de Astorga, La Bañeza y Valencia de Don Juan lo preserva de los cierres

Calle Pío Gullón de Astorga, la arteria comercial de la ciudad, en una imagen de archivo.
No corren los mejores tiempos para el comercio en las cabeceras de comarca, debido a la crisis. Sin embargo, su carácter familiar, tradición y el tratarse de un servicio más de los que prestan a sus comarcas consiguen que, al menos de momentos, estas empresas desafíen a los malos tiempos.
En La Bañeza, la concejala de servicios sociales, Maite Aldonza, manifestaba ayer que el Ayuntamiento no tiene constancia documental de los cierres que se hayan producido. En cualquier caso, el número de licencias de apertura que otorgó el año pasado fue de 30 y en las semanas que han discurrido ya del 2011 se han otorgado otras cuatro, cifra «que no está nada mal para tratarse del primer mes del año».
Aldonza expresó el descontento del comercio bañezano por el mes de diciembre, «que siempre levantaba los resultados y este año ha sido flojo». Pese a todo, «no se ven comercios cerrados, porque son empresas familiares, con tradición, con capacidad de ajustarse a lo que hay, igual que uno se apaña con su sueldo. Además, al ser la cabecera de comarca, desde los pueblos vienen a comprar lo que no pueden adquirir allí».
La delegada de Promoción Económica señala que no hay un sector que destaque en cuanto a número de aperturas y señaló que el Ayuntamiento organiza el 26 y 27 de marzo la Feria del Stockage, «una iniciativa para ayudar al pequeños comercio».
Una situación similar se vive en Astorga. El tejido comercial de la capital maragata está compuesto básicamente de pequeños establecimientos que en su inmensa mayoría constituyen negocios familiares. Los costes salariales derivados de mantener una plantilla de empleados, aunque sea de pequeño tamaño, no suponen un lastre añadido a la actual situación de crisis económica, según la presidenta de la Asociación de Empresarios de Astorga y Comarca (Asemac), Mar Castro. Además, gran parte de estos comercios están regentados por generaciones posteriores a sus fundadores, y la costumbre hace que sus clientes, procedentes en muchos casos de las localidades de la comarca, les sean fieles. A mayor abundamiento, un número importante de los titulares de estos comercios posee en propiedad el local en el que se asienta, con lo que los gastos de alquiler tampoco complican en demasía el sostenimiento del negocio.
La presidenta de Asemac dijo no tener constancia de que en los últimos tiempos algún comercio local haya tenido que echar el cierre por la crisis, y precisó que algunos que han dejado de existir lo han hecho por causas ajenas a la coyuntura económica.
La especialización. El sector en Astorga se nutre en gran medida del pequeño comercio, que tampoco ha necesitado recurrir a la especialización para salvar estos tiempos difíciles, indicó Mar Castro. «Estos negocios pequeños son los que mejor situación presentan para aguantar la crisis. Aunque tengan menos ingresos, las familias que los regentan se ajustan al nuevo presupuesto», apuntó Castro. La presidenta de Asemac resaltó, sin embargo, el caso de un establecimiento especializado en diversos tipos de tés que ha abierto recientemente en la zona monumental de Astorga.
Además, Castro comparó la situación del tejido comercial local con la de las empresas asentadas en el polígono industrial de Astorga, varias de las cuales -"principalmente llegadas de fuera de la ciudad-" han tenido que echar el cierre en los últimos años por problemas económicos.
Por su parte, los pequeños establecimientos comerciales y hosteleros en el sur de la provincia están aguantando el tipo en la actual situación de crisis económica.
Tanto el alcalde de Valencia de Don Juan, Juan Martínez Majo, como el de Santa María del Páramo, Miguel Ángel del Egido, señalaron que apenas ha habido cierres significativos en la zona. Incluso, comentaba Martínez Majo, que en Valencia de Don Juan están previstas nuevas aperturas.
Eso sí, los dos regidores asumen que no se vive la mejor situación y hay pequeños comerciantes que están pasando por dificultades, «pero en el medio rural, al tratarse en su mayoría de empresas familiares que tienen que hacer frente a menos gastos y pocos seguros sociales al apenas tener empleados, pueden sobrevivir mejor a esta situación», comentó Miguel Ángel Del Egido.