El PP valenciano presiona para que Génova nomine a Camps
La dirección regional le designa candidato «por unanimidad»
El secretario y el presidente del comité electoral valenciano del PP, tras la reunión.
Nervios en Valencia. La dirección regional del PP convocó en la tarde de ayer una reunión urgente de su comité electoral para designar «por unanimidad» a Francisco Camps como candidato a la presidencia de la Generalitat valenciana. Génova desconocía este cónclave, pero fuentes de la dirección nacional intentaron quitar hierro a este paso adelante de la guardia pretoriana de Camps asegurando que es un «trámite» que tienen que cumplimentar todas las direcciones regionales. La decisión final, como reconocieron anoche los propios populares valencianos, sólo la pueda adoptar el comité electoral nacional.
La premura de los incondicionales de Camps, que temen que su líder pueda acabar en el banquillo antes de los comicios, también tiene un componente de irritación. En la ciudad del Turia no entienden por qué el comité electoral nacional se reunirá esta semana para proclamar oficialmente a María Dolores de Cospedal como candidata e Castilla-La Mancha y no se incluye a Francisco Camps. «Los tiempos del partido los marca Rajoy», recuerdan estas mismas fuentes.
Ataque a la Fiscalía. Horas antes, la propia Cospedal aseguró tras la reunión del Comité de Dirección del PP que el Gobierno atraviesa una seria «crisis política» por su falta de respuesta ante casos judiciales «tan graves» como el del chivatazo a ETA, los ERE irregulares en Andalucía, la presunta compra de votos en Melilla con dinero público y «la doble vara de medir» que, a juicio de la número dos popular, utiliza la Fiscalía General del Estado a la hora de actuar en diligencias que afectan a miembros del PP o del PSOE.
Cospedal aprovechó la decisión de la fiscalía de pedir una multa de 42.000 euros a Francisco Camps, para plantear que resulta «sorprendente» y «escandaloso» que la acusación pública «haya pedido lo que ha pedido por cinco trajes» mientras que se ha quedado de brazos cruzados en asuntos tan «graves y claros» como la «utilización de dinero público» para pagar jubilaciones «irregulares» en Andalucía o el desvío de «millones y millones de euros de Caja Castilla-La Mancha».
Cospedal definió a Camps como «una víctima» y respondió reiteradamente que «es el presidente de Valencia y el candidato del PP».