El País Vasco reclama que Garoña se cierre y la Junta pide un debate serio
El Parlamento Vasco reclamó ayer, con el único voto en contra del PP, el cierre definitivo de la central nuclear de Garoña (Burgos), la más antigua de España, cuya clausura se ha comprometido a llevar a cabo el Gobierno en el 2013. PNV, PSE-EE, Aralar, EB y EA reclamaron su cierre y el PP se ha opuesto, pero todos mostraron su solidaridad con el pueblo japonés tras el seísmo y tsunami del viernes que ha afectado a la planta nuclear de Fukushima.
Es la segunda vez en dos años que la Cámara vasca exige la clausura de esta central burgalesa, pero es la primera después de que una enmienda de PNV y CiU a la Ley de Economía Sostenible, apoyada por el PSOE, haya abierto la posibilidad de ampliar la vida útil de las centrales nucleares en España más allá de los 40 años actuales.
Por su parte, la vicepresidenta y consejera de Medio Ambiente de la Junta, María Jesús Ruiz, reclamó ayer durante su visita La Robla un debate «serio» sobre las centrales nucleares existentes en España, pero «sin precipitaciones».