un caso de gerontofilia
Tiempo judicial a favor del violador
El violador de ancianas se libra, por un mes, de ser encausado en una violación en Castilfalé en 1995 y previsiblemente de otra de 1993 El sumario reabierto en La Bañeza, del 2007, listo para juicio con pruebas de ADN q

Andrés López López, el pasado mes de julio, a su entrada en los juzgados de El Barco de Valdeorras
Un mes y cinco días han sido suficientes para que el violador de ancianas, el lucense Andrés López López, se libre al menos de ser juzgado por una de las siete violaciones, intentos de agresión sexual y lesiones que se le atribuyen en las provincias de León, Orense y Valladolid.
La Audiencia Provincial de León dictó un auto que declara prescrito el sumario 1/1995, referente a la violación de una mujer de 64 años en Castilfalé, «porque el procedimiento ha permanecido paralizado por más de quince años». Se archivó el 15 de enero de 1996 y fue reabierto el 22 de febrero de este año.
La decisión está fundamentada en el artículo 131.1 del Código Penal que recoge que el delito de violación «prescribe a los 15 años». La violación fue cometida en julio de 1995. El entonces Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 5 de León decretó el archivo provisional de la causa «por falta de autor conocido» el 17 de enero de 1996, fecha a partir de la cual empieza a correr el reloj de la prescripción del delito y, por tanto, de la «extinción de la responsabilidad penal que pudiera ser exigida».
El caso se reabrió en febrero a raíz de la detención de Andrés López López, el pasado 9 de julio, en su domicilio de Quiroga (Lugo) tras agredir sexualmente a una mujer de 88 años vecina de Éntoma, al lado de la localidad orensana de El Barco de Valdeorras.
El perfil de la víctima y el «modus operandi» del presunto violador hizo saltar la alarma entre la brigada de policía judicial de la Guardia Civil de León que desde el año 2007 andaba tras la pista de un hombre por la violación de una mujer en Huerga de Frailes y posteriormente lo había intentado con otras dos de Villar del Yermo y del mismo pueblo de Huerga de Frailes.
Bajo esta sospecha, el 10 de septiembre el Juzgado nº 2 de La Bañeza reabre el caso de la violación (2007) e intento de agresión sexual (2009) en Huerga de Frailes y se pide al Instituto Nacional de Toxicología que coteje el ADN del detenido en Galicia con las pruebas que obraban en las diligencias de los casos leoneses. Los resultados fueron recibidos en el juzgado el 27 de enero del 2011, cuatro meses después.
Los análisis de ADN confirmaron el caso de Galicia y también la correspondencia de las muestras genéticas que se habían obtenido en el 2007 de la violación de Huerga de Frailes, que instruye el Juzgado nº 2 de La Bañeza. A partir de este momento, la policía judicial empieza a recopilar otros casos similares denunciados en León y que fueron cerrados por no haberse localizado al autor.
El caso de Castilfalé, que data de 1995, es uno de ellos. De haber contado con las pruebas biológicas con tan sólo un mes menos el caso podría haberse reabierto con tiempo suficiente para que la causa no prescribiera. «Si la maquinaria burocrática hubiera funcionado al menos habría habido un margen para que el delito cometido en Castilfalé puediera ser juzgado», declara Herminia Suárez, abogada de Adavas.
El Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 1 de Astorga reabrió otro sumario aún más antiguo, en concreto de 1993, que también había sido archivado por falta de autor conocido. Según el Tribunal Superior de Castilla y León, el juzgado tiene pendientes de practicar nuevas diligencias, como la toma de muestras biológicas y declaración al presunto autor ahora detenido.
Pero tampoco hay esperanzas de que sea juzgado por este caso. Salvo que concurran otras circunstancias que agraven el delito de violación, la causa también quedará prescrita dado el tiempo transcurrido. El delito de violación está castigado con doce años de cárcel.
A su vez, el Juzgado nº2 de Astorga reabrió otras diligencias por lesiones atribuidas al mismo autor en un intento de violación que no llegó a consumar en una localidad del Órbigo.
Por su parte, el Juzgado de La Bañeza número 2 reabrió el 2 de febrero un sumario por violación cerrado el 10 de septiembre de 2010, cuando el presunto violador ya estaba en prisión por la violación a una mujer de Ëntoma (Orense).
Los hechos se remontan al 22 de agosto de 2007 cuando una mujer de 83 años fue víctima de un ataque sexual en una huerta de su propiedad. El violador maniató a la anciana, la obligó a seguirle a un maizal, orinó sobre ella y posteriormente consumó la violación.
La mujer fue auxiliada por un vecino que pasaba por la zona, quien la trasladó hasta el centro de salud Juan de Ferreras de La Bañeza desde donde fue trasladada al Hospital de León. El vecindario intentó buscar al agresor sin éxito.
El juzgado de La Bañeza acaba de cerrar la instrucción y ha remitido el sumario a la Audiencia Provincial de León, que emplaza a personarse a las partes en el plazo de diez días.
Los testimonios recabados en La Bañeza han servido para reabrir, a su vez, otro sumario, en este caso de 1997, en la provincia de Valladolid. El Juzgado de Primera Instancia e Instrucción de Medina de Rioseco está pendiente de tomar declaración al ahora imputado, Andrés López López, por la violación de una mujer mayor ocurrida en la localidad de Gordaliza de la Loma el 3 de noviembre de 1996.
El 8 de agosto de 2009 una mujer que veraneaba en Huerga de Frailes, de 61 años, fue víctima de un nuevo intento de violación en Huerga de Frailes. Pudo repeler el ataque del violador pese a haber sido agredida previamente con un consolador, pero la mujer precisó atención hospitalaria y sufre importantes secuelas psicológicas.
El hombre del sombrero. El caso no consta como reabierto, como tampoco el intento de violación de otra mujer en Villar del Yermo, localidad próxima a Santa Mª del Páramo, mientras daba un paseo por los alrededores del pueblo. Sufrió numerosas lesiones, fue socorrida por un vecino y estuvo dos meses fuera de su casa. Nunca más ha vuelto a recuperar su habitual paseo diario.
Una furgoneta blanca y un hombre con sombrero son dos de las pistas coincidentes ofrecidas por las mujeres víctimas del violador de ancianas en sus últimas fechorías en León y Galicia. En los casos más antiguos que se han reabierto las mujeres vieron un coche rojo. Las pesquisas para localizar al autor duraron menos de un año y, hasta el 2011, no se estableció relación entre los casos acaecidos en Castilfalé, reabierto el 22 de febrero de este año, y Acebes del Páramo, que también se sacó de los archivos judiciales por las mismas fechas, al igual que el de la localidad vallisoletana.