El pueblo inaugura el nuevo Ordoño
Más de 3.000 personas esperaban la llegada de la procesión del Perdón en el nuevo vial que abre León hacia el oeste. Los 315 metros de nueva calle fueron anoche el escenario de una fiesta para la historia

Canuria, Chamorro, Fernández, García del Blanco, Rodríguez y Jaén, a su paso por el nuevo vial.
Ni el alcalde, ni la corporación, ni la procesión. La prolongación de Ordoño II, a partir de ayer Ordoño II, la inauguró el pueblo de León. A las once menos cuarto, tras un trayecto de cuatro horas, los primeros hermanos de la cofradía del Perdón se topaban con la valla que impedía el paso por el nuevo vial que abre León hacia el oeste de la ciudad. Allí, el abad José María Pérez, junto a un hermano de filas, solicitó el paso al responsable de la Alta Velocidad de León, Juan Conde, que dio la orden de apertura al encargado de la obra, Manuel Pérez. Entonces, las casi dos mil personas que esperaban en los alrededores de la estación provisional del Adif tomaron la nueva calle en avalancha entre los aplausos de los asistentes. La calle ya era del pueblo. Un trayecto de 315 metros que con 386 pasos y 3.05 minutos de recorrido acerca el centro de León hacia el oeste.
El nuevo Ordoño II era anoche una fiesta. Más de 3.000 personas se concentraron para presenciar un acontecimiento histórico. Familias enteras inmortalizaban el momento con sus cámaras fotográficas. Los hermanos de la cofradía del Cristo del Perdón se mezclaban con leoneses y leonesas de todas las edades que se acercaban al recorrido procesional para hacerse fotografías. Todos festejaban la promesa de una nueva era en León.
El primer papón de la cofradía en dar el primer paso al frente y cruzar ya la separación imaginaria fue el tesorero, José Luis Cabada, que visiblemente emocionado, definió como «sensación emocionante», el nuevo trayecto, «lo deseábamos hace mucho tiempo, por acortar el recorrido y por la gran afluencia de público». Tras él toda la comitiva procesional.
No llovió. Sólo se notaron algunas gotas al paso de la Virgen, que los braceros bailaron al ritmo de «Al Cristo de los Valderas» que sonaba en la banda de música. Tras la Madre de la Paz, los miembros de la corporación. Algunos de los asistentes aplaudieron a la comitiva municipal al cruzar la histórica barrera.
El nuevo vial de 315 metros de longitud mejora la fluidez del tráfico rodado y peatonal de la ciudad, salvando la barrera que históricamente ha supuesto la línea del ferrocarril con la conexión del área occidental de la ciudad y San Andrés del Rabanedo con el centro de León.
El nuevo vial. El vial cuenta con una calzada de dos carriles por sentido, con un ancho total de 13 metros. En la intersección con la calle de Gómez de Salazar se ha construido una glorieta de 40 metros de diámetro interior y 10.5 metros de calzada.
El nuevo Ordoño II forma parte de los trabajos de integración de la alta velocidad en León, que se puso en marcha con la ejecución de las obras de plataforma y superestructura del tramo Onzonilla-estación de León, que incluye la nueva estación que ya está en servicio. Las actuaciones en este tramo, de 5 kilómetros de longitud, suponen una inversión de 23,3 millones de euros, y permiten liberar completamente el anterior pasillo ferroviario, posibilitando la ejecución del futuro corredor soterrado por una zona ya sin circulación de trenes.
La integración del ferrocarril en León se completará con el soterramiento del trazado ferroviario a su paso por el caso urbano en una longitud de 2.700 metros y la construcción de una estación subterránea.
Los trabajos permitirán el traslado de instalaciones ferroviarias actualmente en servicio fuera del casco urbano y su modernización.