Las multas por velocidad suben un 8% en el final de mayo
El llamado -efecto 110- se relaja después de tres meses
Los alumnos tuvieron que acceder por otra puerta para no ver el cadáver.
Las infracciones por exceso de velocidad detectadas por radares repuntaron un 8% en la última semana de mayo con respecto a la misma semana del año pasado, lo que rompe la tendencia descendente que se había registrado desde la entrada en vigor en marzo del límite a los 110 kilómetros por hora. Así lo avanzó ayer en rueda de prensa el director general de Tráfico, Pere Navarro, que junto al subsecretario de Interior, Justo Zambrana, considera que se ha podido producir un cierto «relax» en los conductores después de tres meses en los que habían levantado claramente el pie del acelerador.
De hecho, en el primer mes del nuevo límite de velocidad, las multas por exceso de velocidad cayeron a la mitad, reflejo de un descenso acusado de la velocidad media a la que se circulaba en autopistas, que pasó de 113,92 kilómetros por hora en marzo del 2010, a 102,08 este año.
Aunque Zambrana reconoce que es «difícil» hacer una correlación entre el descenso de la velocidad media y el número de accidentes, lo cierto es que la cifra de fallecidos ha caído más de un 9 por ciento de enero a mayo, con respecto al mismo periodo del año pasado, al pasar de 620 muertos en el 2010, a 521 fallecidos en los cinco primeros meses de este año.
«Lo que parece claro es que a menor velocidad, más seguridad y menos posibilidad de tener un accidente», destacó Zambrana.
La prórroga del 110, el día 24. Sobre la posibilidad de que el Gobierno prorrogue el nuevo límite de velocidad más allá del próximo 30 de junio, el subsecretario de Interior recordó que todavía restan tres consejos de ministros hasta esa fecha, aunque sí cree que no se tomará una decisión hasta la última reunión del Ejecutivo, el próximo 24 de junio.
Zambrana eludió hacer una estimación del ahorro de combustible que ha supuesto la medida, algo que corresponde al Ministerio de Industria, aunque subrayó que «a menor velocidad, se gasta menos».
«Eso es elemental, querido Watson», bromeó Zambrana.