Tres detenidos por coordinar desde España ciberataques de -˜Anonymous-™
Asaltaron webs de varios países, de entidades bancarias o de empresas

Los mandos policiales exhiben la careta empleada por el grupo.
Los miembros de Anonymous han perdido la careta. Al menos tres de ellos que fueron detenidos por la policía como las mentes pensantes de este grupo en España. Uno de los arrestados es Rodrigo Tuero, marino mercante gijonés de 31 años y exjudoca de la Universidad de Oviedo. Protegía en su domicilio un servidor desde el que presuntamente se coordinaron y ejecutaron ataques informáticos a webs gubernamentales, financieras y empresariales.
Algunas de sus víctimas fueron los gobiernos de Egipto, Argelia, Libia, Irán, Chile, Colombia y Nueva Zelanda; entidades bancarias, como Bankia y BBVA; empresas, en concreto la multinacional energética Enel, dueña de Endesa, y el servicio en red de PlayStation. A Sony le ha costado casi un mes arreglar el guirigay montado por el ataque pirata. Aunque Anonymous dijo en un principio que no tenía nada que ver con ese ataque, la compañía encontró una carpeta con su nombre en la investigación del caso. Esta es la primera operación policial en España contra esta red formada por células independientes. Solo tiene precedentes similares en Estados Unidos y Reino Unido.
La detención de estas tres personas, de entre 30 y 32 años, se aceleró a partir del 18 de mayo, cuando Anonymous reivindicó el ataque a la Junta Electoral Central. Este hecho puso a los agentes de la Brigada de Investigación Tecnológica sobre la pista del joven asturiano y su deseado servidor. «Es el único que hay en España», apuntó el comisario principal de la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal, José Luis Olivera. Fue detenido en Almería el mismo día en que el colectivo había tomado la decisión de atacar las páginas electrónicas del PP y del PSOE, una ofensiva que fue parada por la policía.
Después perpetraron más ataques al Congreso, a UGT y a los Mossos. La Policía identificó entonces a dos -˜hackers-™ de Barcelona y Alicante. Los tres se enfrentan a penas de entre uno y tres años.