Los socialistas acusan a Cospedal de querer acabar con la sanidad pública
El Gobierno manchego asegura que no hay dinero para pagar a las farmacias

El exconsejero de Sanidad de Castilla-La Mancha, Fernando Lamata.
El que fuera consejero de Sanidad de Castilla-La Mancha hasta el relevo de junio en el Gobierno autonómico, Fernando Lamata, acusó ayer a la presidenta castellano-manchega, María Dolores de Cospedal, de estar desarrollando una «estrategia» para acabar poco a poco con la sanidad pública en su guerra con los farmacéuticos de esta región que el pasado jueves cerraron masivamente por la deuda de 125 millones de euros que la Junta de Castilla-La Mancha mantiene con este sector.
Según Lamata, no es cierto que las arcas de la Junta estén vacías como sostiene Cospedal porque cada mes la administración central transfiere 350 millones de euros a esta comunidad, dinero al que hay que añadir los ingresos por tributos y tasas. «Si la sanidad ya no es prioritaria para el Gobierno regional esto pone en riesgo la sanidad pública porque aumentará la deuda y podrán decir que ya no es sostenible y que los jubilados deben pagar por las recetas. Es una consecuencia lógica de poner en riesgo una prestación tan importante y esto hay que saberlo», declaró.
El exconsejero de Sanidad en el Ejecutivo del socialista José María Barreda pidió a Cospedal que «rectifique» pagando a los farmacéuticos y no expedientando a los que cerraron el jueves «porque esta crisis también afecta a los 100.000 usuarios que cada día acuden a las farmacias, muchos de ellos enfermos crónicos y de cáncer». Declaraciones de Fernando Lamata a las que respondió ayer la portavoz de Sanidad del PP en las Cortes de Castilla-La Mancha, Carmen Casero, para quien «no está legitimado para la crítica quien ha gastado lo que no tenía, ha cooperado en la ruina de Castilla-La Mancha y ha demostrado su incapacidad para la gestión».
«No hay dinero». Por su parte, el actual consejero de Sanidad de Castilla-La Mancha, José Ignacio Echániz, reiteró ayer que no hay dinero para pagar a los farmacéuticos de esta región y que no se podrá empezar a regularizar la situación hasta que se empiecen a aplicar los presupuestos del 2012. Echániz aseguró que «lo hemos dicho por activa y por pasiva: no hay dinero y no podremos empezar a regular la situación con los farmacéuticos como queremos y como todos nos merecemos hasta que se empiecen a aplicar los presupuestos del 2012», según informó en una nota de prensa la Junta de Comunidades. Echániz aseveró también que «con las transferencias que ha realizado el Estado en el mes que lleva este Gobierno solo ha dado para pagar las nóminas, la deuda, el IRPF y la Seguridad Social. Y pagando todo eso apenas queda nada más para las siete consejerías que formamos este Gobierno».