jornada mundial de la juventud. El Nazareno leonés, en Madrid
Pasión a 39 grados

Guardias civiles de León con traje de gala escoltaron el Nazareno.
Las altas temperaturas no impidieron una jornada inolvidable para los papones leoneses, con el Nazareno a la cabeza, como enseña y orgullo de la Semana Santa leonesa. El papa Benedicto XVI lo vio de cerca, y los miembros de la cofradía, algunos, con una emoción contenida ya desde hace varias jornadas. Porque si el clímax era ayer, antes de las 20 horas, cuando se celebraba el Vía Crucis, la peripecia de los leoneses venía ya de largo, desde hace más de un año, y precisamente cuando este 2011 se cumple el cuarto centenario de la cofradía.
De León a la Puerta del Sol, como primera parada, fue ese el trayecto culminado el pasado jueves. Pero a las 5 de la mañana de este viernes, llevaron a cabo el traslado de Nuestro Padre Jesús Nazareno. De esta manera, durante toda la mañana de ayer pudo ser observado.
Y los cofrades que custodiaban, informaban y comentaban lo que fuera necesario, reconocían estar ya más tranquilos. Así lo afirmaba Carlos Álvarez, que explicaba que los braceros titulares también dejarían su momento a los suplentes para que todos puedan disfrutar de una jornada tan especial, cuando se produjeran los traslados.
«Belleza del paso». También fue día especial en cuanto al calor. Los papones leoneses lo esquivaron en un traslado del paso de Sol a Recoletos que se hizo de madrugada, pero el calor estuvo presente durante toda la jornada, con termómetros que durante gran parte del día llegaron a marcar 39 grados.
Pero merecía la pena: «La gente se va sorprendida con la belleza de este paso. Y pregunta mucha gente», aseguraba Carlos con orgullo.
Y sí, un matrimonio se acercaba en ese momento para conocer aspectos sobre esta obra maestra de la imaginería.
Durante la tarde hizo calor y el agua de los bomberos refrescaba a los pacientes asistentes al Vía Crucis. Intentaban tapar las figuras para no resultar dañadas por el Sol. Era el gran día de la Semana Santa española, en la que León tuvo su lugar de pasión.