ELECCIONES GENERALES
Rubalcaba desea el cierre de las nucleares y sanidad estable ante el ilusionismo del PP

Intervencion en la sede del Psoe del candidato Socialista a las proximas elecciones generales, Alfredo Perez Rubalcaba, ante diputados y senadores del partido.
El candidato del PSOE a la Moncloa, Alfredo Pérez Rubalcaba, quiere en su programa electoral una reforma a fondo del modelo energético que incluya el cierre de las nucleares y una propuesta de financiación estable de la sanidad pública, y ha advertido del "ilusionismo programático" que ofrece el PP. Rubalcaba se ha expresado así durante la presentación del borrador del documento marco de la conferencia política de otoño a los miembros de la Ejecutiva del PSOE y a los parlamentarios socialistas en sendas reuniones a las que no ha asistido el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, de viaje en Turquía.
Una intervención que ha aprovechado para lanzar un mensaje al líder del PP, Mariano Rajoy, ante el debate de si los millonarios deberían pagar más impuestos, idea que el Partido Popular ha desechado. "Que no se equivoque -le ha advertido-, porque los que necesitan protección no son los más ricos, sino justamente los que menos tienen". Tras dejar claro que los servicios sociales necesitan recursos para financiarse, ha acusado de mentir a quienes prometen bajar impuestos manteniendo el gasto social porque eso es "ilusionismo programático".
Frente a ello, ha asegurado que el PSOE tendrá un programa "estable y financiable desde el punto de vista presupuestario", en el que las grandes propuestas vayan acompañadas de fórmulas que detallen claramente cómo se financiarán. Por ejemplo, quiere presentar un sistema de financiación estable de la sanidad pública, que es "la joya de la corona" del Estado del bienestar, para evitar el copago y dejar sin pretextos a quienes se quejan de no tener dinero y así privatizar "lo cremoso, lo bueno". Entre otras medidas, Rubalcaba ha apostado por aplicar "hasta el final con determinación" las reformas laborales aprobadas, convencido de que darán "muchísimo juego".
Los socialistas celebrarán entre el 30 de septiembre y el 2 de octubre una conferencia política en la que se debatirá una ponencia marco que servirá de base para el programa con el que concurrirán a las elecciones y que Rubalcaba quiere que tenga propuestas "creíbles y rigurosas". En la conferencia habrá tres mesas específicas: una sobre financiación sanitaria, otra en torno a una reforma estructural del modelo energético y una tercera encaminada a diseñar propuestas para mejorar la participación ciudadana en la política. El esbozo de su proyecto incluye un apartado dedicado a Europa, en el que se exige el cumplimiento del Tratado de Lisboa, la creación urgente de mecanismos de defensa del euro, como los eurobonos, o la armonización fiscal y presupuestaria.
Los ejes de la ponencia marco, que girará en torno a las mismas prioridades que ya dibujó en su discurso de proclamación cono candidato, serán la creación de empleo, una economía sana y competitiva, la igualdad y la mejora de la democracia. En el capítulo de empleo, desea ofrecer planes para los jóvenes, incentivar la creación de trabajo en once sectores -desde la biotecnología hasta la construcción, la hostelería o el turismo- y apoyar a los emprendedores y autónomos, eliminando restricciones burocráticas. "Y todo ello financiado", ha prometido Rubalcaba, quien se ha declarado "completamente keynesiano", persuadido de que la administración pública tiene que poner recursos para estimular la creación de empleo hasta que la economía crezca lo suficiente como para crearlos por sí misma.
Para obtener los recursos ha apuntado dos métodos "justos y razonables": un impuesto a la banca cuando acabe la reestructuración financiera y la recuperación del impuesto del patrimonio, pero reformado para no gravar a las clases medias. La economía sana y competitiva, por su parte, exige controlar la deuda, la balanza de pagos y la inflación, porque el déficit excesivo y continuado "es colesterol del malo en las venas del estado del bienestar". Sobre la reforma energética, está dispuesto a no rehuir temas espinosos y defiende el cierre paulatino de las centrales nucleares.
Respecto a la mejora de la democracia, sigue apostando por una reforma electoral a semejanza del modelo alemán y por fórmulas que permitan más participación a los ciudadanos.