El Congreso avala el modelo lingüístico de Cataluña
Podría o no haber cambiado el resultado final, pero ahora siempre cabrá la duda. ERC optó por no intentar siquiera negociar con el PP una moción de apoyo al modelo de inmersión lingüística de Cataluña que ayer se discutió y aprobó en el Congreso de los Diputados. El portavoz del partido independentista, Joan Ridao, alegó que no deseaba «atizar el fuego» sometiendo a la formación conservadora a un intento de negociación porque ya conocía de antemano su postura contraria al modelo educativo catalán.
El pilar del citado modelo es la ley de de normalización lingüística de 1983 aprobada por unanimidad en el Parlamento autonómico. Ahora está en cuestión su aplicación a consecuencia del auto del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña que insta a considerar el castellano como lengua vehicular en igualdad de condiciones con el catalán. En plena rebelión de la Generalitat contra ese fallo, ERC logró recabar el respaldo del grueso de la cámara baja a favor del modelo. El portavoz socialista, José Antonio Alonso, matizó aún así que el castellano y catalán deben ser tratados en pie de igualdad.