Mansilla: 13 etarras entre rejas
La cárcel leonesa, que siempre aparece en las quinielas para un hipotético acercamiento, alberga a terrorista. s . condenados por delitos de sangre, a un secuestrador de Ortega Lara y a dirigentes de grupos de apoyo a ETA.

Instalaciones de la prisión de Mansilla de las Mulas.
Un total de 13 miembros de ETA condenados o pendientes de juicio en algún caso cumplen condena en la actualidad en la cárcel de Mansilla de las Mulas, según el último recuento publicado por el colectivo Etxerat que agrupa a los familiares de presos etarras. Instituciones Penitenciarias, por motivos de seguridad, no da datos de presos, ni de traslados, salvo en ocasiones excepcionales.
La prisión leonesa no ha sido destino casi nunca de dirigentes de la organización armada, aunque sí de algunos conocidos por sus acciones, como José Rego, que intentó matar al Rey en Mallorca y que hace un par de año fue trasladado al País Vasco por motivos de salud.
En la lista actual, sí figuran en cambio, algunos relacionados con delitos de sangre, como Jorge González Endemaño, condenado por su participación en la muerte del policía nacional Rafael Leiva Loro en Bilbao en 1995. Miembro legal de ETA -es decir, no fichado por las Fuerzas de Seguridad del Estado-, fue detenido y condenado en 1998 junto a otros tres etarras por un delito de asesinato y otro en grado de tentativa en la persona de Domingo Durán, otro policía que resultó herido de gravedad en la misma acción terrorista.
En la cárcel de Mansilla de las Mulas, los presos de ETA no están confinados en un departamento especial, sino que cumplen pena en la parte de reclusos comunes de la prisión leonesa.
Uno de los presos más destacados que cumple condena en tierras leonesas es Josu Uribetxeberría Bolinaga, condenado a 196 años y 8 meses por siete delitos, entre ellos los secuestros de Ortega Lara y el empresario vasco Julio Iglesias Zamora. En principio, este etarra no podrá salir de la cárcel hasta el 28 de julio de 2027 salvo que se le reduzca la pena por beneficios penitenciarios (estudios, trabajo...) durante el periodo que estuvo en prisión preventiva. Para luchar contra esa práctica, el Supremo aprobó la doctrina Parot, que impide la unificación de condenas en una sola.
En la misma situación está otro preso etarra del penal leonés, Juan María Igarataundi Peñagarikano, que hace tres años presentó un recurso ante el Tribunal Constitucional. Este etarra confiaba en salir en 2009, pero permanecerá entre rejas hasta el 6 de junio de 2017, según fuentes judiciales. Fue detenido en el año 1987 en Guipúzcoa, acusado de pertenecer al comando Udalaitz, autor de varios atentados.
En León también se encuentra Mikel Orbegozo Etxarri y Sara Majarenas Ibarreta. La policía les incautó en Valencia dos pistolas, 25 cartuchos de dinamita Titadyne, una bomba lapa y documentación falsa, además de una lista con nombres de políticos, empresarios y jueces. Entre sus objetivos estaba también la alcaldesa de Valencia, Rita Barberá.
?tra de las etarras en la prisión leonesa es Miren Azkarate Badiola. En 2005, esta etarra pidió a la Audiencia Nacional que tuviera en cuenta como atenuante el «enamoramiento» o «amor platónico» hacia su captador en la organización terrorista, para disminuir su condena
Lierni Armendáriz, otro de los que se encuentra en Mansilla, perteneció al comando Barcelona que se desarticuló en el año 2001.
?n 2002, la Audiencia Nacional condenó a 10 años de prisión a otro etarra, Oroitz Salegui García, por la elaboración y colocación, en 1991, de un artefacto explosivo en un bar de la localidad guipuzcoana de Hernani en el que la banda terrorista sospechaba que se traficaba con drogas.
Otros dos etarras en la prisión leonesa son los hermanos Francisco e Isidro Murga Luziriaga, miembros de los grupos de apoyo a la organización; como Xabin Juaristi, Mikel Korta o Iker Casanova Alonso, responsable de Ekin, condenado a 11 años y autor del libro «ETA: 1958-2008. Medio siglo de Historia».
?uando se habla de agrupación de presos, Mansilla siempre aparece como una de las cárceles de concentración por su relativa cercanía al País Vasco y el rápido acceso por carretera. De momento, después del anuncio de ETA, nada se ha dicho.