ETA expulsa a La Tigresa y su novio por pedir perdón a sus víctimas
ETA no tolera disidentes aunque haya anunciado el ‘cese definitivo’ de su actividad y aunque la díscola en esta oportunidad sea uno de sus históricos iconos. La organización terrorista ha expulsado de sus filas a uno de sus miembros más sanguinarios, Idoia López Riaño, ‘La Tigresa’, condenada a miles de años de cárcel por matar a 23 personas. La Tigresa, que en verano del 2010 fue acercada desde Granada a Pontevedra, y desde allí, a la cárcel alavesa de Nanclares de Oca tras renegar de la organización terrorista, ha sido repudiada por ETA por firmar el documento en el que, entre otras cosas, pide perdón a sus víctimas, según responsables de la lucha antiterrorista.
ETA, que ha tardado casi un año y medio en echar a la terrorista desde que ésta se apartara de la disciplina de la banda, también ha expulsado a su novio, el también preso Joseba Arizmendi Oiartzabal. La organización ha hecho oficial la doble expulsión a través del cauce habitual, la exclusión de sus nombres de los listados del EPPK, el autodenominado ‘colectivo de presos políticos vascos’. Tras el repudio oficial, los dos etarras dejan de recibir asignaciones del grupo de solidaridad y sus familiares son marginados.
1397124194 Alejamiento. El Ministerio del Interior ha comenzado a alejar a centros aún más distantes del País Vasco a algunos de los etarras ‘pro-disidencia’ que durante 2010 y 2011 había trasladado a la cárcel asturiana de Villabona, en la que venía concentrando, junto a los centros de Zuera (Aragón) y Nanclares (Álava), a los presos que mostraban síntomas de haber roto con la banda.