PRIMER GOBIERNO DE RAJOY | EL INTERCAMBIO DE CARTERAS
Rajoy certifica su fe ciega en Sáenz de Santamaría al encomendarle el CNI
La vicepresidenta actuará «con sentido común, del deber y de la deportividad».

Sáenz de Santamaría juró ante el Rey Juan Carlos, en la Zarzuela, como vicepresidenta.
Soraya Sáenz de Santamaría tenía 29 años cuando pisó por primera vez las instalaciones del palacio de la Moncloa. Lo hizo como aspirante a un puesto en la asesoría jurídica adscrita al gabinete de Mariano Rajoy, entonces vicepresidente primero del Gobierno de José María Aznar. Hoy, 11 años después, Sáenz de Santamaría volvió a la Moncloa para desempeñar un cometido bien distinto: tomar posesión de su cargo como vicepresidenta, ministra de la Presidencia y portavoz del Gobierno. Confesó que ejercerá esta responsabilidad aplicando los consejos que le dio en su día el propio Rajoy: «con sentido del deber, sentido común y sentido de la deportividad».
El presidente del Gobierno ratificó la plena confianza que tiene en Sáenz de Santamaría a la que, además de cederle la coordinación política de todos los ministerios, le ha encomendado la supervisión del Centro Nacional de Inteligencia (CNI), adscrito hasta ahora al Ministerio de Defensa y que pasa ahora a depender del Ministerio de Presidencia, tal y como dispone la disposición adicional segunda del Real Decreto de reestrcturación de los departamentos ministeriales publicado ayer en el Boletín Oficial del Estado.
La vicepresidenta será informada de la actividad de los más de 3.500 agentes repartidos por todo el mundo y evitará, de esta manera, duplicidades que en el pasado provocaron graves tensiones interministeriales, como la que protagonizaron la exvicepresidenta primera, María Teresa Fernández de la Vega, con la anterior titular de Defensa, Carme Chacón, a raíz de la renovación en 2009 del entonces presidente del CNI, Alberto Saiz.
1397124194 De unos a otros. Los 13 componentes del flamante Ejecutivo, tras jurar sus cargos ante los Reyes en el palacio de la Zarzuela, recibieron las carteras ministeriales de manos de sus antecesores en las sedes de los ministerios.
Rajoy sólo asistió a uno de estos actos protocolarios, el que tuvo como protagonista a Soraya Sáenz de Santamaría. La vicepresidenta, que agradeció la «confianza» que ha depositado en ella el jefe del Ejecutivo, estuvo a punto de emocionarse cuando recordó a Francisco Villar, dirigente popular fallecido durante la pasada campaña electoral y que le dio la posibilidad de trabajar por primera vez junto a Rajoy.
«Hoy vuelvo al Ministerio con mucha ilusión, todavía mas ganas y mucha humildad», enfatizó durante su breve alocución. Insistió en la tesis de que, pese al margen de maniobra que otorga al nuevo Gobierno la mayoría absoluta del PP en el Congreso, en la necesidad de ser «humildes» y propiciar «el diálogo» entre todas las fuerzas políticas ante la «responabilidad histórica» que le han otorgado los ciudadanos en un momento muy delicado. Aseveró, además, que agradecerá «la lealtad», pero también «la crítica» cuando se equivoque en sus decisiones.