LAS CONSECUENCIAS DEL DÉFICIT EN EL PAÍS | LOS LEONESES DEBEN PAGAR MÁS POR LA CONTRIBUCIÓN
Los ajustes del Gobierno incrementan el IBI un 10% para los ejercicios 2012 y 2013
La medida obliga a todos los ayuntamientos, pese a que hubieran aprobado bajadas o congelaciones.
Agustín Rajoy, concejal de Hacienda del Ayuntamiento de León, conversa con el alcalde, Emilio Gutiérrez.
El Real Decreto Ley publicado por el Gobierno el último día del pasado año —en el que se asientan las medidas urgentes en materia presupuestaria, tributaria y financiera para la corrección del déficit público— reescribe toda la programación anterior planteada por los ayuntamientos que pretendían revisar a la baja el Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI). Sin margen, todas las administraciones municipales deberán guiarse durante los ejercicios presupuestarios 2012 y 2013 por el guión escrito por el Ejecutivo del PP, que obliga a los principales consistorios de la provincia como León, Ponferrada, San Andrés, Villaquilambre y Astorga a incrementar un 10% los recibos, mientras que otros, como La Bañeza, están obligados a aplicar una subida del 6% y sólo para los que superen la media del valor catastral de las unidades urbanas del municipio.
La diferenciación por tramos queda establecida con arreglo al año en el que se ha producido la última revisión catastral. El 10%, que supone el mayor porcentaje de subida, se aplicará a «todos los bienes inmuebles de uso residencial y no residencial» de aquellos municipios que «hayan sido objeto de un procedimiento de valoración colectiva de carácter general para bienes inmuebles urbanos como consecuencia de una ponencia de valores total aprobada con anterioridad al 2002». Este caso, en el que se encuentran los principales municipios de la provincia, establece que no podrá resultar «un tipo de gravamen mínimo y supletorio inferior al 0,5% en el 2012 y el 0,6% en el 2013», aunque la mayoría de ayuntamientos leoneses superan esta cifra.
Sólo valores superiores a la media. El segundo apartado agrupa a los ayuntamientos con ponencias de valores aprobadas entre 2002 y 2004. Estos municipios aplicarán una subida del 6%, «no pudiendo resultar el tipo de gravamen mínimo y supletorio inferior al 0,5%». El incremento repercutirá sobre todos los inmuebles de uso no residencial, pero sólo sobre «los inmuebles de uso residencial que pertenezcan a la mitad con mayor valor catastral del conjunto de los inmuebles del municipio que tengan dicho uso»; mientras que los que no superen esta barrera se quedarán con la misma factura que ahora.
La misma salvedad, que exime de la subida a las viviendas que estén por debajo de la media de valor catastral, se aplicará también sobre las ponencias de valores aprobadas entre 2008 y 2011. En estos municipios, los bienes de uso residencial que superen la mitad del total incrementarán el IBI en un 4%.
En medio de estos dos últimos tramos quedan los ayuntamientos que procedieran a la aprobación de sus ponencias de valores entre los años 2005 y 2007. Estos municipios, caso de Santa María del Páramo, estarán exentos de la obligación de todo tipo de subida, dado que las revisiones catastrales se produjeron en los ejercicios con el valor de los inmuebles más alto.
Se libran también del incremento «para el periodo impositivo que se inicie en 2013 para aquellos municipios en los que se apruebe una ponencia de valores total en el año 2012», según recoge el Real Decreto Ley promovido por el Gobierno.
La redacción del artículo 8 del texto, en el que se contienen los tipos de gravamen del IBI, se remata con un blindaje contra los municipios que hubieran decidido rebajar el impuesto este año, como León, o pretendieran hacerlo el próximo: «En el supuesto de que el tipo aprobado por un municipio para 2012 ó 2013 fuese inferior al vigente en 2011, en el año en que esto ocurra se aplicará lo dispuesto tomando como base el tipo vigente en el 2011».