La condena de seis años a Matas allana el camino contra Iñaki Urdangarin
La Fiscalía estudia pedir el ingreso inmediato en prisión del ex presidente balear.

Los fiscales anticorrupción Horrach y Subiran abandonan la Audiencia Provincial de Palma.
La Audiencia Provincial de Palma dictó mucho más que una sentencia con la condena a seis años de cárcel y a nueve y medio de inhabilitación a Jaume Matas por la contratación fraudulenta de un periodista para que le hiciera los discursos y glosara sus bondades en la prensa local. El tribunal avaló expresamente con su fallo la macro-investigación de la Fiscalía Anticorrupción —englobada bajo la denominación Palma Arena— sobre las numerosas y supuestas irregularidades en la isla durante los gobiernos de Matas y allanó, según todas las fuentes del proceso, el camino para llevar a Iñaki Urdangarin al banquillo y conseguir una condena contra el yerno de don Juan Carlos.
Los tres magistrados de la Sección Primera consideran a Matas culpable de malversación, prevaricación, falsedad documental y fraude a la Administración, con una condena conjunta de cinco años y tres meses, a los que suman otros nueve meses más por tráfico de influencias. La Fiscalía, que pedía en esta causa dos años y medio más de prisión, sin embargo está exultante. La Audiencia Provincial reconoció que se cometieron todos los delitos por lo que se acusaba en esta pieza, la número dos de un total de 26. Cuatro de estos ilícitos son idénticos a los que probablemente se enfrentará el marido de la infanta Cristina (malversación, prevaricación, falsedad y fraude). Se trata de unos hechos muy similares a los que se acusa a Urdangarin en la pieza 25 de este macrosumario, al menos en lo que se refiere a sus negocios con Matas: la adjudicación a dedo por parte del entonces jefe de Gobierno de servicios hinchados por trabajos de dudosa utilidad, usando todo tipo de subterfugios administrativos por indicación del ex president con el fin de soslayar los sistemas de concurso público y transparente.
1397124194 Los hechos. La sentencia conocida ayer considera probado que el que fuera jefe del ejecutivo insular entre 1996 y 1999 y entre el 2003 y el 2007, amén de ministro de Medio Ambiente con José María Aznar (2000-2003), amañó junto a sus subordinados varios contratos, facturas y subvenciones para beneficiar de forma arbitraria e irregular al articulista de El Mundo Antonio Alemany y a sus sociedades. Él y sus empresas recibieron fondos públicos por valor de 650.000 euros (200.000 por escribir sus discursos de forma encubierta y 450.000 en ayudas a su agencia de noticias). Según el fallo, Matas urdió la «estratagema» para pagar bajo cuerda regularmente a Alemany, que así no debía abandonar su puesto en el periódico. Desde ese rotativo, señala la resolución, el periodista pudo seguir haciendo su «crónica político-social» que por «afinidad ideológica con el Partido Popular iba a comportar naturalmente un beneficio, sea al partido o al presidente». Por esos hechos, además de Matas, fueron condenados el propio Alemany (tres años y nueve meses); Joan Martorell, ex director general de Comunicación y Miguel Romero, dueño de la agencia que intermedió en la contratación del periodista.
Para la Fiscalía, al margen de la condena a Matas, es particularmente importante la de Alemany, no por su trascendencia, sino porque son los clásicos delitos de corrupción de los que se imputa o se va a acusar a todas las personas y tramas a las que supuestamente benefició Jaume Matas, entre ellas a la del Instituto Nóos. Anticorrupción quiere pedir el inmediato ingreso en un centro penitenciario del ex presidente y de Alemany, sin esperar a que la sentencia sea firma. Si esperase a la firmeza del fallo, su entrada en la cárcel se demoraría más de un año.