Hermida se opone a la subida de tasas que excluirá a jóvenes de estudiar una carrera
El rector defiende la oferta estratégica de la Universidad y advierte de que son tiempos de «sacrificios».

José Ángel Hermida pronuncia el discurso de investidura, un acto al que asistieron todos los rectores de las universidades públicas y privadas de la Comunidad.
«Cómo estamos ahora, no podemos seguir; se requiere un cambio en la estructura». Así se refirió el rector de la Universidad de León, José Ángel Hermida, a la situación por la que atraviesa la educación superior, aunque también advirtió que la voz de León se oirá alto y claro en las negociaciones que determinarán los recortes en cada universidad de Castilla y León. «No me he callado nunca y no lo voy a hacer ahora», resaltó Hermida poco antes de tomar posesión de su cargo como rector de la institución académica leonesa los próximos cuatro años.
Hermida, en su discurso de investidura, se mostró crítico con la subida del precio de matrícula para los estudiantes, tal y como ha propuesto el Ministerio de Educación a las comunidades autónomas. «No soy partidario de la subida de precios públicos como medio de financiación de la universidad, pues siempre conlleva la exclusión de un sector de la sociedad, por amplia que sea la política de becas», incidió el responsable de la ULE que matizó que, ante las dificultades económicas de las familias es partidario de implantar medidas que faciliten el pago de matrícula y que, según anunció, no supondrán coste alguno. «En el punto de equilibrio de financiación y eficiencia es dónde se encuentra la clave para convencer, por un lado, a los representantes de la sociedad de que la inversión en universidad es rentable y, por otro, convencer a los universitarios de que hay límites financieros», esgrimió el rector.
Hacia la eficiencia
Ofreció su total colaboración al consejero de Educación «para recorrer un camino difícil». Aseguró estar dispuesto a «dar respuesta positiva» a las exigencias que se planteen y propuso realizar una adecuada planificación de grados, y potenciar los másteres y doctorados para construir una Universidad de León «muy competitiva».
El catedrático de Matemáticas explicó que no es posible lograr la eficiencia de las universidades con la actual normativa y con los condicionamientos que arrastra la gestión universitaria. Pero, al mismo tiempo, advirtió de que «no se debe caer en la tentación de empobrecer los estudios que tienen demanda o los de carácter estratégico para mantener estructuras claramente no sostenibles». De hecho, basó la viabilidad de la universidad en dos factores: titulaciones con demanda de matrícula y especialización de la universidad. A este respecto, defendió las titulaciones que se imparten en los campus leoneses, adaptadas al Espacio Europeo de Educación superior, avalada por la respuesta que ha incrementado, por segundo año consecutivo, la matrícula de estudiantes.
«La ULE tiene un diseño estratégico coherente que, con algunos retoques, nos permitirá tener una universidad diferenciada y, en algunos campos, excelente».
Así, puso como ejemplo, las titulaciones en el área de Ciencias Sociales y Jurídicas que «conforman un bloque con fuerte demanda social y con elementos singulares distinguidos en el contexto nacional». Un área, en la que están adscritos el 60% de los universitarios leoneses, a la que se incorporará el grado de Turismo.
Destacó también que el ámbito de Humanidades cuenta con el grado de Filología Hispánica como «titulación estratégica, esencial en el proceso de internacionalización y, en particular, como atractivo para la llegada de estudiantes extranjeros. Además, Hermida apostó por el papel de la Universidad en la generación del polo tecnológico y biotecnológico de León. «En ambos casos, la Universidad ha hecho de alma mater, pues ha sido la madre que ha nutrido de conocimiento, ha colaborado en la formación del personal y que siempre ha estado dispuesta a ayudar». Ejemplos claros, dijo Hermida, de especialización y colaboración con el mundo empresarial.
El futuro más próximo
José Ángel Hermida no obvió, en su alocución, las dificultades económicas que afectan al país y, en consecuencia, al sistema universitario. De hecho, es consciente de que marcará el «futuro inmediato». Por eso, tiene claro que se debe actuar «con diligencia y sin dubitaciones» para obtener una mayor eficiencia en el sistema universitario de cada una de las universidades que lo conforman. «Estamos viendo que las dudas se pagan muy caras», indicó.
Incidió en que, con gestión «austera y pragmática» se ha logrado el equilibrio presupuestario en la ULE este año, por primera vez en mucho tiempo. Pero reconoció que las medidas tomadas no son suficientes para abordar los problemas planteados hoy en día.
José Ángel Hermida hizo referencia también a una «envejecida» plantilla de profesorado, lo que está provocando «la descapitalización de recursos humanos en poco tiempo y, en algunas titulaciones, se puede convertir en dramática. Por eso propuso implementar planes de incorporación de jóvenes.
Hizo hincapié también en el proyecto de internacionalización de la ULE que pasa por dos objetivos: convertir a León en un centro de referencia de estudiantes extranjeros, bien de español bien de otras titulaciones; y actuar como embajadores de León abriendo las puertas a proyectos de otro tipo. Garantizó, para los próximos cuatro años, el clima de colaboración con todas las entidades e instituciones y empresas leonesas.