El TSJC vuelve a obligar a la Generalitat a escolarizar en castellano
La lengua catalana recibió ayer dos nuevos reveses judiciales. El primero en una sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC), que reconoce el derecho de cuatro familias a que sus hijos sean escolarizados en castellano como lengua vehicular. El alto tribunal ya falló en su día a favor de otras tres familias por la misma razón, decisión que motivó una pugna judicial y política.
El origen de ambos fallos se remonta a 2006, cuando tres familias reclamaron ante los tribunales que el castellano tuviera más peso en la educación de sus hijos. El Supremo, amparándose en la sentencia del Constitucional sobre el Estatut, dio la razón a las tres familias y afirmó que el castellano no debe estudiarse sólo como una asignatura más.
Además, el Tribunal Superior en otra sentencia emitida este jueves anuló la normativa que establecía el catalán como lengua «preferente» en el Ayuntamiento de Barcelona.