El Constitucional legaliza Sortu
La corte, tan dividida como hace un año, ordena al Ministerio del Interior inscribir el partido porque la condena al terrorismo de sus estatutos es suficiente.

Jorge Fernández Díaz, ayer en una rueda de prensa en la sede del Ministerio del Interior.
Por un solo voto y después de un mes de estériles debates en busca de más consenso. Un Constitucional tan divido como hace un año entre conservadores y progresistas legalizó ayer Sortu y ordenó al Gobierno inscribir en el registro de partidos a la organización política de la izquierda aberzale a la que el Ministerio del Interior, primero, y el Tribunal Supremo, después, cortaron el paso en marzo del 2011, cuando trataba de concurrir a las elecciones municipales y forales del 22 de mayo de ese año.
La corte, aunque no dio a conocer el contenido de la sentencia, echa por tierra los argumentos de la Fiscalía, de la Abogacía y de las fuerzas de seguridad de que Sortu no era más que otra maniobra de ETA para entrar en política y asegura que sus estatutos, en los que condena el terrorismo, son suficientes para desmontar cualquier otra hipótesis o interpretación sobre las futuras intenciones de los promotores del partido.
Fue una jornada bronca e intensísima, que en realidad terminó cuando el presidente del Constitucional, Pascual Sala, tiró la toalla a primera hora de la tarde de ayer, después de intentar durante cuatro semanas evitar la imagen de división que ya dio el Constitucional en mayo del 2011, cuando avaló la legalización de Bildu por un estrecho margen de seis votos a favor contra cinco. Pero Sala no convenció a ninguno de los dos bandos. No hubo manera de tender puentes entre conservadores y progresistas y ayer se repitió la misma votación.
Un calco exacto. A favor de la inscripción de Sortu votaron en bloque los seis magistrados elegidos a propuesta del PSOE: el propio Sala, la ponente de la sentencia, Elisa Pérez, el vicepresidente, Eugeni Gay, Adela Asua, Luis Ignacio Ortega y Pablo Pérez Temps. En el otro frente, estuvieron los cuatro miembros propuestos por el PP, Ramón Rodríguez, Francisco José Hernando, Francisco Pérez de los Cobos y Javier Delgado, a los que se unió, como ya hiciera en el debate de Bildu, el progresista Manuel Aragón, conocido por su beligerancia con los nacionalistas.
Votos particulares
Del cisma abierto en el Constitucional a pesar de los intentos de Sala por buscar una sentencia más consensuada da buena cuenta que tres de los magistrados, Barrio, Rodríguez y Aragón, no solo votaron en contra sino que anunciaron que presentarán votos particulares discrepantes para hacer públicos sus argumentos en contra de la sentencia. De nada sirvieron las peticiones del presidente de, al menos, evitar esos textos que ponen aún más en evidencia la división. El sector más beligerante contra la legalización se negó en redondo a renunciar a su derecho de dar a conocer sus motivos para pedir que Sortu se quede fuera de la política.
El Constitucional anunció que en «los próximos días» dará a conocer la sentencia íntegra, pero fuentes del tribunal ya revelaron ayer que sus argumentos son, en síntesis, los del segundo borrador modificado ayer por Elisa Perez. La tesis principal de la corte de garantías para revocar el criterio del Supremo será que la condena expresa del terrorismo y de ETA en los estatutos del partido es suficiente para «contrarrestar» cualquier indicio que apunte una suerte de intencionalidad futura, como que elpartido lo que realmente pretenda sea apoyar desde la política a la organización terrorista.
El segundo borrador de Pérez insiste en que el rechazo de Sortu a la violencia es «abierto y sin ambages» y que «salvo que se pretendan ilegalizaciones preventivas» es «desproporcionado» impedir al partido ejercer un derecho fundamental por la «simple sospecha» de que en realidad pudiera servir en un futuro a la estrategia de la banda terrorista.