Los ERE falsos, un caso de vértigo por sus números e implicaciones
El caso de los ERE falsos, que a partir del día 21 estudiará una comisión parlamentaria andaluza, alcanza en el juzgado dimensiones de vértigo por sus cifras -22.838 folios de sumario, 200.000 documentos, 60 imputados y siete ex altos cargos acusados- y por cuestionar una década de ayudas de la Junta.
La juez instructora, Mercedes Alaya, mantiene imputadas a 60 personas entre intrusos que nunca trabajaron en las empresas, abogados, mediadores y siete ex altos cargos de la Junta, uno de los cuales, Antonio Fernández, que fue consejero de Empleo entre 2004 y 2010, salió el viernes de la cárcel tras pagar una fianza de 450.000 euros y pasar cuatro meses en prisión preventiva.
Se trata del caso más voluminoso tramitado en Sevilla -el caso Arny de corrupción de menores juzgó a 48 hombres- y ha obligado a designar dos jueces de refuerzo para Alaya, dedicar a una funcionaria en exclusiva y otro a tiempo parcial y a destinar una sala de vistas para albergar los 22.838 folios de sumario, entre los que figuran 200.000 documentos remitidos por el Gobierno andaluz.
La Junta defiende que el sistema de ayudas cuestionado fue un «instrumento legal», al que no pusieron inconveniente los organismos fiscalizadores, aunque «unos pocos hicieron un uso fraudulento» de él, en palabras del consejero de Justicia, Emilio de Llera.
La juez, en cambio, cree que Fernández y los demás altos cargos imputados «idearon y elaboraron» el convenio marco de 17 de julio de 2001 entre la Consejería de Empleo y el Instituto de Fomento de Andalucía (IFA), en virtud del cual se concederían directamente las ayudas mediante el sistema de transferencia de financiación en la partida presupuestaria 31L o «fondo de reptiles», lo que según la ley solo podía utilizarse para gestión ordinaria y no para subvenciones excepcionales.
El objetivo, según diversos autos de Alaya, era «eludir ilícitamente los controles que podía ejercer la Intervención» y «favorecer a familiares, amigos y personas del entorno» de «altos cargos de la Junta o del PSOE».