Pantoja se equipara a la infanta Cristina para evitar ser juzgada por blanqueo

Isabel Pantoja, besa una medalla tras finalizar la sesión
El abogado de Isabel Pantoja recurrió ayer al agravio comparativo para tratar de que la cantante sea excluida del juicio por blanqueo de capitales contra Julián Muñoz. Y lo hizo nada menos que comparando la situación con la de la infanta Cristina.
Para el letrado, si la hija del rey no fue imputada pese a ser miembro directivo de una sociedad de su marido, como concluyó la Audiencia de Palma, tampoco puede serlo la artista. El juicio continuará con la declaración de los acusados.
Pantoja, que se enfrenta a una pena de 3,5 años de cárcel y una multa de 3,6 millones de euros por un supuesto delito continuado de blanqueo, volvió a revivir ayer el mal trago de sentarse en el banquillo tras la pausa solicitada por las defensas de los diez implicados en el caso para estudiar la nueva documentación aportada por la Fiscalía Anticorrupción en el último momento. Muy delgada, vestida con jersey blanco y pantalón negro y oculta tras las sempiternas gafas de sol, la cantante fue recibida a su llegada a la Audiencia malagueña por apenas una decena de seguidores que le trasladaron su apoyo y le entregaron un pequeño ramo de flores.
Ya en la sala, y como ocurrió en junio, Pantoja evitó sentarse cerca de su ex pareja, Julián Muñoz, y de la primera mujer de éste, Maite Zaldivar, para seguir el trámite de las cuestiones previas. Tanto sus abogados como el de los otros siete imputados —entre ellos el hermano de Maite y un empresario con sus tres hijos— expresaron su rechazo a la inclusión de las nuevas pruebas al entender que no tienen relación con el caso.
Pruebas
Se trata de documentación incautada durante los registros a los imputados en el caso Malaya, pieza judicial de la que se desgaja esta vista oral, así como otras relativas al ex alcalde e incluso una agenda con las actividades profesionales de la cantante.
Pero el plato fuerte llegó con la intervención de la defensa de Isabel Pantoja. Al igual que expuso en junio, consideró que se vulneraron derechos fundamentales de la artista, que sufrió una investigación «inquisitorial y prospectiva».