Varios encapuchados roban mil kilos de hachís en la aduana de Huelva
Varios encapuchados entraron durante la madrugada del día 1 en las instalaciones del Servicio de Aduanas de Huelva, coincidiendo con las campanadas, y se llevaron un total de 31 fardos con unos mil kilos de hachís.
Fuentes de la investigación policial han precisado que los asaltantes eran entre ocho y diez personas que irrumpieron en estas instalaciones en dos vehículos todoterreno y un remolque.
Asimismo, han señalado que los acontecimientos se desarrollaron de manera «muy rápida», ya que el asalto tuvo lugar durante las campanadas de Nochevieja y a las 00:15 horas ya estaban en el lugar miembros de la Policía Judicial y de las Brigadas Científica y de Seguridad Ciudadana, así como efectivos de la Policía Local.
Por otro lado, se ha precisado que en el momento del atraco en las instalaciones no había ningún vigilante de seguridad en la misma y no se ha aportado información sobre si saltaron o no las alarmas de las que están provistas estas dependencias, o si los asaltantes iban armados.
Las mismas fuentes han señalado que la droga robada y la que se almacena en este servicio está bajo custodia de la Agencia Tributaria.
Desde la Subdelegación del Gobierno en Huelva se ha apuntado que fueron los vecinos de edificios cercanos los que alertaron a la Policía de la entrada en la aduana de los asaltantes.
Los 31 fardos de hachís se custodiaban en la aduana, un edificio cercano al puerto onubense, y tenían un peso aproximado de mil kilos. La Policía Científica y Judicial se ha hecho cargo de la investigación para esclarecer los hechos.
Desarticulación
La Policía Nacional ha desarticulado una organización que pretendía introducir droga desde Lima (Perú) en España a través del puerto de Valencia y se ha incautado de 82 kilos de pasta base de cocaína oculta en el interior de muebles que estaban en un contenedor interceptado cuando era desembarcado.
Según fuentes policiales, la operación ha sido posible gracias a la colaboración de la Policía Nacional de Valencia y la Dirección Antidrogas (Dirandro) de la policía peruana. La investigación se inició en septiembre cuando se supo que dos ciudadanos españoles se habían trasladado hasta la capital peruana con la intención de adquirir cocaína y transportarla a España.