La Generalitat culpa a Rajoy del incumplimiento del déficit
Veinticuatro horas antes de que el Parlament apruebe la declaración sobre el derecho a decidir, la Generalitat anunció que cerró el 2012 con un déficit del 2,3% del PIB, es decir, ocho décimas más que el objetivo del 1,5% marcado por el Gobierno central para las comunidades autónomas. A pesar del desvío presupuestario, el presidente del Govern, Artur Mas, se mostró triunfalista y afirmó que «está haciendo los deberes». «Hemos hecho un esfuerzo de contención y austeridad inmenso, ingente», subrayó.
Durante la presentación de la liquidación provisional de los presupuestos del 2012, Mas acusó al Ejecutivo central de actuar con «deslealtad» hacia Cataluña y aseguró que si no se comportara de esa manera la Generalitat cumpliría con el objetivo de déficit fijado por la administración central. Entre la larga lista de agravios que enumeró Mas que impiden al Gobierno catalán clavar las cuentas está que el Estado no flexibiliza el límite de déficit.