Bárcenas lleva al juez pruebas de que blanqueó con la amnistía de Montoro
Se jacta de que amnistió dinero no prescrito y de que no vació las cuentas por el ‘Gürtel’.
Luis Bárcenas, ex senador y ex tesorero del PP, presentó ayer un escrito ante el juez de la Audiencia Nacional Pablo Ruz, instructor del caso Gürtel, en el que aporta pruebas documentales de que su fortuna escondida en Suiza fue regularizada el año pasado tras acogerse a la amnistía fiscal del ministro Montoro aprobada por el Gobierno de Rajoy.
La defensa de Bárcenas asegura en el escrito que su cliente regularizó un total de 10.988.040 euros después de beneficiarse del Real Decreto 12/2012 —la llamada amnistía fiscal— y que los fondos estaban a nombre de la mercantil Tesedul S.A., en una cuenta abierta en octubre del 2009 en el banco Lombard Odier de Ginebra. El documento se jacta de que «estos fondos a nombre de Tesedul no declarados en su día y ahora regularizados» corresponden a lo que no estaría prescrito. Una mención que deja entrever lo ya conocido: que Bárcenas llegó a tener hasta 22 millones de euros escondidos en Suiza y que en febrero del 2009, después de estallar el caso Gürtel, trasladó 4,5 millones a Estados Unidos al sentirse perseguido por Baltasar Garzón, primer instructor de la trama corrupta vinculada al PP.
Lo que pagó
El escrito de la defensa de Bárcenas aporta tres documentos al juez para ratificar lo que en su momento ya aseguró el abogado del ex senador, Miguel Bajo, de que su cliente se había acogido a la amnistía fiscal a través de una sociedad radicada en Suiza. El primero detalla la factura de liquidación presentada por 10.988.040 euros, por la que habría pagado el 10% de penalización, según marca la norma aprobada el pasado año por el Ministerio de Hacienda. En total, 1,1 millones. El segundo documento es una declaración complementaria del impuesto de sociedades a nombre de Tesedul S.A., correspondiente al ejercicio del 2011. La liquidación del gravamen se presentó ante Hacienda el 28 de diciembre pasado y la mercantil de Bárcenas tuvo que abonar 317.995 euros, alrededor del 30% de multa.
La tercera prueba aporta los justificantes de las dos cuotas pagadas con anterioridad hasta alcanzar la cantidad supuestamente regularizada. Asimismo, la defensa recuerda que la llamada amnistía fiscal permitía no declarar lo ya prescrito y pagar una multa inferior a los impuestos que tendrían que haber abonado de haberlo declarado en su día.
Coladero de delincuentes
Además de entregar las declaraciones que certificarían que la sociedad de Bárcenas se acogió a la amnistía, el abogado señala que el ex tesorero, en contra de lo que se ha dicho, mantuvo sus cuentas «incólumes» después de que estallara el caso Gürtel y niega que las vaciara. «De pretender realmente evitar que ese dinero pudiera ser descubierto, la lógica más elemental señala que el señor Bárcenas habría transferido sus fondos a otras entidades financieras y/o otros países», señala el escrito, en el que incluso añade que «lamentablemente la lista de paraísos fiscales sigue siendo muy amplia». Así, mantiene que el imputado mantuvo sus activos y que fueron sus socios, radicados en las Islas Bermudas, quienes decidieron sacar el dinero de las cuentas suizas. Un extremo que desmiente la comisión rogatoria entregada al juez por las autoridades suizas.
Los documentos aportados al juez Ruz, y que éste ha remitido al fiscal para su consulta, dejan mal parado al ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, quien aseguró en el Congreso que su ex compañero de partido no se encontraba la lista de las 29.065 personas que se acogieron a la medida de gracia, aunque dijo desconocer si Bárcenas estaba entre las 618 sociedades, como los documentos constatan ahora. Una explicación que no le valió al PSOE, que calificó el proyecto estrella de Montoro de «coladero» de delincuentes.
El escrito de la defensa señala, además, que Bárcenas «nunca dejó de informar a los bancos suizos con los que operaba de su condición de empleado del PP y senador, cuando lo fue».