Un día entero de múltiples registros
Agentes de la Unidad Central de Delincuencia Económica y Fiscal, de Aduanas y la Agencia Tributaria inspeccionaron las oficinas de Martínez en Ponferrada, Dehesas y Madrid, con sus dos hijos detenidos.

La policía entra en las oficinas de Teconsa de la calle Serrano 41, en Madrid.
La operación Caballo de Troya puesta en marcha contra el blanqueo de capitales, presuntos delitos fiscales e insolvencias punibles colvulsionó ayer Ponferrada. Hacia las diez de la mañana, agentes de Unidad Central de Delincuencia Económica y Fiscal (Udef), dependiente de la Comisaría General de Policía Judicial, junto con otros integrantes del servicio de Vigilancia Aduanera y de la Agencia Tributaria, entraban en la cuarta planta del edificio de oficinas que el Grupo Martínez Núñez tiene en la céntrica plaza de Julio Lazúrtegui y revisaban también las dependencias del octavo piso.
Allí estaba Maribel Martínez Parra —hija del constructor y patriarca del grupo empresarial, José Martínez Núñez— que fue detenida y que permaneció durante la jornada con los agentes presenciando todos los registros que se realizaron en el Bierzo.
A eso de las once y media, dos agentes de paisano (un hombre y una mujer) sacaban del edificio, por la puerta del pasaje Fernández Luaña, a Maribel Martínez y la introducían en un Seat Ibiza, conduciéndola a la planta de hormigones de Dehesas. Según testigos que pasaban en ese momento por allí, la hija de Martínez iba esposada.
Ya en Dehesas, en las instalaciones de Hormigones del Bierzo (Horbisa) y Canteras Industriales (Catisa), los agentes policiales y de la Agencia Tributaria hicieron salir a todos los trabajadores de las oficinas y comenzó otro exhaustivo registro en documentación y material informático. Hasta las dos de la tarde los trabajadores de la planta y de las oficinas permanecían al sol en el patio, desconcertados y sorprendidos.
Los agentes desplazados desde Madrid y La Coruña iban y venían a sus coches. Incluso a las 15.20 horas, dos salieron a comer un bocadillo al bar de enfrente. Preguntados por este diario sobre el caso, no quisieron desvelar nada: «¡Ni de dónde venimos te vamos a contar!». A las 17.09 horas, salía de las instalaciones Maribel Martínez. Iba dentro del coche policial camuflado, sentada en la parte trasera del Seat Ibiza y flanqueada por otros dos agentes. Vestía una especie de sudadera y cubría su cabeza con capucha naranja.
Coincidiendo en el tiempo, la Udef entraba a registrar las oficinas de Teconsa en la madrileña calle Serrano 41. Y entre los detenidos estaba también José Luis Martínez Parra, el otro hijo de Martínez Núñez.