El rey podría estar medio año de baja para recuperarse de la columna
Estará una semana ingresado tras ser operado con éxito de una hernia discal .

El rey saluda a su llegada, ayer por la mañana, a la clínica madrileña de La Milagrosa.
El rey tendrá por delante una lenta recuperación de la operación de columna a la que fue sometido ayer con éxito. Estará de baja «entre dos y seis meses» dependiendo de la evolución de la rehabilitación, según los planes del neurocirujano que le intervino, Manuel de la Torre. Don Juan Carlos fue operado de una hernia discal en la zona lumbar y de una estrechez del canal raquídeo en ese mismo lugar que le comprimía los nervios y le impedía andar con normalidad.
La reina, los Príncipes de Asturias y las infantas Elena y Cristina acompañaron al rey tras su salida del quirófano y pudieron intercambiar unas breves palabras en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) con el Monarca, que permanecerá ingresado en torno a una semana en la clínica privada La Milagrosa de Madrid.
Tras pasar la noche en la UCI, en observación postoperatoria, «lo normal» según el neurocirujano es que Don Juan Carlos pase hoy lunes a planta y al día siguiente se le puedan ir retirando las vías y drenajes de la operación. A partir de ese momento se trabajará en su movilización, primero con paseos cortos y después cada vez más largos.
Después continuará la rehabilitación en la Zarzuela, centrándose en el área intervenida durante las tres semanas siguientes. De forma posterior, seguirá con la recuperación motora y muscular para volver a andar «sin la necesidad» de usar las muletas que le han acompañado desde la operación de cadera de noviembre pasado, según aseguró De la Torre.
«Aquí estoy otra vez»
El rey llegó al hospital en un todoterreno pasadas las 11:30 horas del domingo. Iba en el asiento del copiloto y antes de entrar al garaje bajó la luna y se dirigió a los reporteros allí apostados. «Aquí estoy otra vez», comentó sonriente, en referencia a las varias veces que ha tenido que visitar las clínicas en los últimos meses, la última el pasado miércoles para ser atendido de una «leve» luxación de cadera sin que fuera necesaria una cirugía.
Tras los trámites previos a la operación, De la Torre, antiguo empleado del servicio médico de la Casa Real, comenzó la intervención hacia las 13:30 horas. El Rey recibió anestesia general y durante las tres horas siguientes le corrigieron una «importante» estenosis de canal, es decir, un estrechamiento del canal raquídeo que hace presión sobre la médula espinal y las raíces nerviosas, con lo que si además aparece una hernia en el mismo segmento se estrecha todavía más y suele comprimir una raíz nerviosa.
Hacia las 16:30 llegó la confirmación de la Casa Real de que la intervención había concluido «con éxito». Hora y media más tarde compareció ante la prensa el neurocirujano para dar el primer parte. «La operación ha sido satisfactoria. El eey se encuentra estupendamente bien. Se trata de un paciente excepcional», señaló.
También el Príncipe destacó que la operación había ido «muy bien» gracias al «magnífico trabajo» del cirujano y subrayó que su padre está «satisfecho» por haber superado los dolores que sufría. «Ahora toca un trabajo duro» de recuperación, aseguró a su salida del hospital.
Por un lado los Príncipes, del otro la Reina y sus dos hijas, las Infantas Cristina y Elena. La Familia Real llegó por separado para visitar a Don Juan Carlos en la clínica de La Milagrosa. La reina y las Infantas llegaron juntas minutos antes de las 14:00 horas y se fueron pasadas las 17:00 acompañados por el secretario de la Casa Real Carlos García Revenga, cuyo nombre está en la picota tras su imputación en el caso Nóos. Por su parte, los Príncipes de Asturias llegaron a La Milagrosa a las 15.22 horas para seguir la evolución de la operación y se fueron a las 18:00 horas