El fiscal concluye que Blanco influyó para dar una licencia a un empresario
La Fiscalía del Tribunal Supremo vio ayer indicios suficientes para juzgar al ex ministro socialista José Blanco por los delitos de tráfico de influencias y prevaricación en el caso Campeón, la trama de subvenciones públicas a cambio de favores a empresarios. El fiscal Manuel Dolz pidió al juez instructor, José Ramón Soriano, que tramite el suplicatorio ante el Congreso para poder «imputar formalmente» al diputado, un trámite previo a la apertura de juicio oral.
Tras 15 meses de instrucción, el fiscal concluye que Blanco influyó a principios de 2011 para la obtención de una licencia municipal para la empresa de José Antonio Orozco, vicepresidente de Transportes Azkar y «amigo de la infancia» del ex vicesecretario general del PSOE.
Para ello, señala el escrito, el entonces ministro de Fomento encargó a su secretario de Estado de Transportes, Isaías Taboas, que el alcalde de Sant Boi (Barcelona), del PSC, «removiera los obstáculos» que impedían la concesión de dicho permiso ambiental para la nave próxima al aeropuerto de El Prat que pretendía construir Orozco.
El fiscal considera que la intervención de Blanco fue fundamental para que el Ayuntamiento de Sant Boi, tras las reiteradas negativas de un funcionario municipal por deficiencias en la obra, aprobase la licencia.
El fiscal no incluye los indicios de cohecho contra el ex ministro, por los que también era investigado. En concreto, sobre los supuestos pagos en billetes de 500 en una gasolinera de Lugo.